martes 07.04.2020
 SOR KATHLEEN APPLER CUMPLIÓ 46 AÑOS DE VOCACIÓN RELIGIOSA

Las Hijas de la Caridad lloran la muerte de su superiora general en París

La superiora general de las Hijas de la Caridad, la estadounidense sor Kathleen Appler, segunda por la izquierda, en una visita a Paraguay
La superiora general de las Hijas de la Caridad, la estadounidense sor Kathleen Appler, segunda por la izquierda, en una visita a Paraguay

Las Hijas de la Caridad de la Provincia de Madrid-San Vicente informaron del triste fallecimiento de su superiora general, sor Kathleen Appler, a las siete de la mañana de ayer en la Casa Madre en París.

"El Señor ha llamado a su presencia a nuestra Superiora general. Su sencillez, su sonrisa, su bondad eran reflejo de la Misericordia que ahora la acoge. Damos gracias a Dios por su vida, su amor a Dios, a la Compañía y a los Pobres. Unidas en oración con toda la Compañía", informaron las hermanas en Twitter

Por su parte, los misioneros paúles informaron que la religiosa de 68 años luchó “con entereza, durante año y medio, contra una larga y fatal enfermedad”.

Sor Kathleen Appler nació en Utica, Nueva York (Estados Unidos), el 23 de febrero de 1952. Ingresó en la Compañía de las Hijas de la Caridad en abril de 1973, en Boston, Massachusetts. Cumplió los 46 años de vocación en abril del pasado año 2019.

El servicio de la religiosa, como hija de la caridad, se desarrolló especialmente en los campos de la educación, la formación y la administración.

Fue elegida superiora general de las Hijas de la Caridad el 25 de mayo de 2015. Antes de su elección fue miembro del Consejo General de las Hijas de la Caridad, desde junio de 2009 y visitadora de la antigua Provincia del Noreste de Estados Unidos, con sede en Albany, Nueva York.

En abril de 2019 cumplió 46 años de vocación religiosa.

El 8 de julio de 2019 el Papa Francisco la nombró miembro de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, junto a otras seis superioras generales, siendo la primera vez que se nombraba a mujeres en estas responsabilidades.

Desde hace algunos meses, se sabía que la Madre General estaba afectada por una grave enfermedad, la que ahora provocó su lamentablemente fallecimiento.

Cuatrocientos años de vida consagrada a Jesús y a los pobres

 

La congregación de las Hijas de la Caridad sociedad fue fundada por san Vicente de Paúl y Luisa de Marillac en 1625 en París para socorrer a los pobres de la ciudad. Rápidamente su labor se extendió primero por toda Francia, y luego en Polonia.

Llegaron a España en 1790 y durante los siglos XIX y XX se hicieron cargo de las cárceles de mujeres, hasta 1931. En 2011, la sociedad contaba con unas 16.179 hijas de la caridad y unas 1931 casas presentes en 94 países. En 2011, la sociedad contaba con unas 16.179 hijas de la caridad y unas 1931 casas presentes en 94 países.

En el año 1998, la congregación recibió la Cruz de San Jordi otorgada por la Generalitat de Cataluña y en el 2005 fue galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia por "excepcional tarea social y humanitaria en apoyo de los desfavorecidos, desarrollada de manera ejemplar durante casi cuatro siglos, y por su promoción, en todo el mundo de los valores de la justicia, la paz y la solidaridad"

Además del servicio a los pobres y a los enfermos, las Hijas de la Caridad se dedican al cuidado de los huérfanos, a la asistencia de los enfermos en los hospitales, al cuidado de los ancianos en casas de reposo, comedores sociales, la asistencia de enfermos mentales, escuelas y refugios para mujeres y niños en situación de necesidad.

Incansables en la lucha contra el coronavirus

 

Las religiosas están trabajando a brazo partido contra la pandemia del coronavirus, que se está ensañando con los más vulnerables. Hoy mismo, a través de Twitter, las hijas de la Caridad de Madrid agradecían la comprensión de las familias que tienen a sus mayores en su residencia: "Gracias a las familias por entender que no entrar en la residencia es garantizar el no contagio de todos. Es tiempo de demostrar nuestro compromiso. Tiempo de fortaleza y templanza. Los residentes están muy bien, os lo aseguro. Gracias por el apoyo". Toda la sociedad os da a vosotras las gracias por vuestro amor y generoridad.