martes 07.04.2020
UNA LABOR SIN PARANGÓN

El impacto socioeconómico de la Iglesia quintuplica lo que recauda en la casilla X

El 80 por ciento de los beneficios generados por la actividad de la Iglesia repercuten en la actividad sanitaria, los servicios sociales, la educación y la conservación de patrimonio
El 80 por ciento de los beneficios generados por la actividad de la Iglesia repercuten en la actividad sanitaria, los servicios sociales, la educación y la conservación de patrimonio

La vicepresidenta primera, Carmen Calvo, lanzó ayer un mensaje a la Iglesia advirtiendo que el Gobierno quiere ver cómo la Iglesia católica "rinde cuentas y cómo administra los fondos" derivados de la casilla X a favor de la Iglesia de la declaración del IRPF. Quizá se olvida la ministra de que la Iglesia ya rinde cuentas presentando anualmente una extensa Memoria económica y de actividades ante el Tribunal de Justicia -que regulaba hasta ahora las relaciones entre el gobierno español y la Santa Sede- donde se detalla el destino de los recursos que los contribuyentes asignan libremente a la labor de la Iglesia. Esta Memoria es actualmente auditada por PriceWaterhouseCoopers (Pcw), auditoría de máximo prestigio, según explica la Conferencia Episcopal. 

La publicación de la Memoria económica y de actividades es uno de los puntos centrales del convenio entre la Conferencia Episcopal y Transparencia Internacional, y se puede consultar en el portal de Transparencia de la Conferencia o  en el portal para el sostenimiento económico de la Iglesia, portantos.es.

Además, también se le podría recordar a Carmen Calvo el estudio encargado por la Conferencia Episcopal Española a la consultora EY el pasado año, para que evaluara el  impacto sobre la economía del país derivado de la actividad de las diócesis y parroquias, y que calculó 1.386 millones de euros anuales, una cantidad cinco veces superior a lo que la Iglesia recibe a través de la asignación tributaria.

Según el estudio, el 80 por ciento de los beneficios que generó la actividad de la Iglesia repercutió en la actividad sanitaria, los servicios sociales, la educación y la conservación de patrimonio. Los fondos invertidos por la Iglesia en acciones contra la pobreza, la atención a los inmigrantes y la promoción del empleo multiplicaron por 2,5 el esfuerzo de los contribuyentes.

El estudio Evaluación del impacto socioeconómico de la Iglesia católica en España, presentado por la Conferencia Episcopal en mayo pasado, analizó únicamente el impacto generado por las 69 diócesis y 23.000 parroquias españolas, que dan empleo a 64.925 personas según datos de 2016, entre ellos, 17.000 sacerdotes. Por cada empleado directo de la Iglesia Católica se generan 0,27 puestos de trabajo adicionales en la economía española, especialmente en los sectores de la salud, educación, servicios profesionales y reparación de inmobiliario.

Según las cifras del estudio, las diócesis recibieron el pasado año un total de 933,5 millones de euros, de los que el 56 % (unos 528,8 millones de euros) procedían de donativos de los fieles, tanto aportaciones voluntarias, como aquellas que se realizan, por ejemplo, por tramitar un expediente matrimonial.

La asignación tributaria supuso el 24 % (222,8 millones), mientras que los ingresos por el patrimonio y otras actividades fueron el 12 % (113 millones) de sus recursos.

Con este dinero, las diócesis llevan a cabo acciones pastorales y asistenciales, conservación de edificios y gastos de funcionamiento, retribución del clero y del personal seglar o aportaciones a centros de formación, entre otras cosas.

Durante la presentación del informe, el consultor de EY, Alberto Castilla, destacó en la presentación que "es difícil que exista una institución comparable" con la Iglesia para equiparar su impacto económico y social a otra organización, empresa o sector económico.

"La Iglesia hace lo que buenamente puede", comentó el vicesecretario de Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal Española, Fernando Giménez Barriocanal. "No lo hace por rentabilidad económica ni beneficio si no porque esa es su misión", explicó, recordando que aunque haya mejorado la situación económica del país, son varios millones de personas las que acuden permanentemente a los 9.000 centros asistenciales de la Iglesia.