viernes 26/2/21
El 8 de febrero se celebra en su memoria la “Jornada mundial de la oración y reflexión contra la trata”

Josefina Bakhita, la esclava que se convirtió en santa

La religiosa, nacida en Darfur, fue capturada y vendida como esclava cinco veces antes de ingresar en el Instituto de las Hermanas de la Caridad de Venecia, en donde se bautizó y tomó el nombre cristiano de Josefina Margarita Afortunada

Bakhita

Cuando era apenas una niña, Josefina Bakhita fue secuestrada por comerciantes de esclavos. Dicen que fue tan fuerte su impresión, que la joven se olvidó de su nombre y por eso los secuestradores le pusieron el nombre de Bakhita, que significa “afortunada”. Esto sucedió cuando apenas tenía 9 años. La hoy santa se encontraba en el bosque buscando fruta con una amiga, cuando dos hombres extranjeros les dijeron que se separaran con la intención de capturar a una de ellas sin que a la otra le diese tiempo a dar la voz de alarma. Sin sospechar nada, la inocente Bakhita obedeció, comenzando así su calvario.

Luego de ser capturada, Bakhita fue llevada a ciudad de El Obeid, donde fue vendida a cinco amos distintos. Pese a intentarlo, nunca logró escapar y sufrió innumerables torturas y humillaciones según cuenta en su biografía. “Sentía que me iba a morir en cualquier momento”, relató ella misma año después.

En 1882, un comerciante italiano llamado Calixto Leganini compró a Bakhita por quinta vez y fue en ese momento cuando cambió su destino. “Esta vez fui afortunada, porque el nuevo patrón era un hombre bueno y pude llegarme a sentir en paz y tranquilidad” cuenta la propia santa en su autobiografía.  Dos años después, Bakhita viaja con Leganini y con su amigo Michieli a Italia, pasando al servicio de la esposa de este último y ejerciendo también de niñera de su hija, Minnina.

Bakhita rezando

Transcurrido el tiempo, Bakhita y Minnina ingresan al noviciado del Instituto de las Hermanas de la Caridad de Venecia, más conocidas como las Hermanas Canossa. Allí, la santa conoce al Dios de los Cristianos y es ahí también donde tiene la revelación de “Él era el que me había dado fuerzas para soportar la esclavitud”, afirmó Bakhita. Y así, un 9 de enero de 1890, recibe el bautismo, la primera comunión y la confirmación, tomando en ese momento el nombre cristiano de Josefina Margarita Afortunada.  Su vocación le había llevado a convertirse en una de las Hermanas de Canossa, a los 38 años de edad.

 Y así siguió su vida, siempre al lado de los más necesitados, cuidando quienes lo necesitaban, de forma modesta y humilde y manteniendo una fe firme en su interior.

Su trayectoria vital fue recogida en un libro, que ella misma escribió y que fue publicado en 1910. Una publicación, la de sus memorias, que la convirtió en un referente y que la llevó a dar conferencias por toda Italia.

Josefina Bakhita falleció en Schio en 1947 y fueron miles las personas que quisieron darle el último adiós, expresando su respeto y admiración. Santificada por el pueblo, se inició un proceso que culminó el 17 de mayo de 1992 con su beatificación y con la declaración por parte de Juan Pablo II del 8 de febrero como el día de Santa Josefina Bakhita. Además, desde  2015, la Iglesia celebra este día la Jornada Mundial de Reflexión y Oración contra la Trata de Personas en memoria de la santa africana.

 

 

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