jueves. 11.08.2022
EXPOSICIÓN EN SANTIAGO DE COMPOSTELA

La Biblia Kennicott vuelve a Galicia tras cinco siglos en la diáspora

La obra, considerada uno de los códices hebreos más hermosos, fue creada por el artista Moisés Ibn Zabara en A Coruña en 1476 y se conserva en la Biblioteca Bodleian de Oxford
biblia kennicott
La Biblia Kennicott, una joya del arte medieval gallego, se expone en el Museo Gaiás de la Ciudad de la Cultura en Santiago de Compostela (EFE)

Las relaciones de Galicia con el mundo desde la prehistoria hasta la actualidad centran la muestra que desde ayer se puede visitar en el Museo Gaiás de Santiago de Compostela, Galicia, un relato en el mundo, la primera de tres grandes exposiciones promovidas por la Xunta de Galicia con motivo del Xacobeo 2021. La muestra, comisariada por Manolo Gago, lleva a Galicia por primeira vez destacadas piezas de alto valor simbólico para su cultura y que se encuentran en prestigiosas colecciones museísticas en distintos rincones del mundo, como la Biblia Kennicott, una de las biblias judías más valiosas, creada en el siglo XV en A Coruña.

La Biblia Kennicott, considerada de las más exquisitas que se conocen en lengua hebrea, fue escrita e iluminada en 1476, poco antes de la expulsión de los judíos de España. Recibe su nombre del hebraísta inglés Benjamin Kennicott (1718-1783), un canónigo de la Iglesia de Cristo de Oxford, Kennicott compró el manuscrito a la Biblioteca Radcliffe, de donde fue transferida a la Biblioteca Bodleian en 1872.

Su historia comienza en A Coruña, cuando Salomón de Braga le encarga al escribano Moisés Ibn Zabara la redacción de un manuscrito de la Tanak para regalárselo a su hijo Isaac. Se supone que la familia huyó tras el edicto de expulsión y se llevó con ella su preciado códice. Nada se sabe de la historia del manuscrito en los trescientos años posteriores. Las primeras noticias de su existencia datan del 5 de abril de 1771. En el libro de actas de la Biblioteca Radcliffe de Oxford, se cuenta que fue comprada al escocés Patrick Chalmers, que la adquirió en Gibraltar. La obra abandonó Radcliffe y viajó a la Biblioteca Bodleian, donde se guarda desde 1872.

En el colofón que cierra el manuscrito, Ibn Zabara se declara el único responsable del texto de los 245 libros de la Biblia, habiéndolo copiado, anotado, corregido, realizado las pertinentes marcaciones vocales y supervisado en orden a su adecuación a la tradición, algo inusual en la época. 

Ibn Hayyim plasmó una obra de estilo único, plagada de imágenes antropomórficas y zoomórficas, así como figuras muy estilizadas y muchas incluso abstractas. Entre las más hermosas destacan la del Rey David en su trono o la de Jonás engullido por la ballena. 

El manuscrito se guarda en su caja de piel original con el nombre de su dueño, Isaac de Braga, grabado. El estado de conservación del manuscrito es sorprendente, Apenas treinta historiadores e investigadores han podido estudiarla directamente en los últimos 250 años, 

 Otras de las obras que se podrán contemplar en Galicia, un relato en el mundo, son la Santa de Asorey, que el propio escultor cambadés cualificó como la obra de la que estaba más satisfecho, y dos originales del Códice Calixtino iluminados: los Liber Sancti Iacobi de la Biblioteca Vaticana y de la Universidad de Salamanca.

Además, es la primera vez que están en Galicia obras como el Libro de las Invasiones –donde se encuentra la primera mención conocida a Breogán, el personaje legendario cuyo hijo Ith avistó Irlanda desde el faro de Brigantia y figura destacada en el propio Himno Galego, el Cancionero de la Vaticana –pieza imprescindible de la lírica galaico-portuguesa– o el Mapa de Sawley, considerado uno de los primeros mapa mundi enciclopédicos europeos que en la época del Pórtico da Gloria (s.XII) representa la Catedral de Santiago como el edificio más importante de Europa.