domingo 05.04.2020
JÓVENES Y EVANGELIZACIÓN

La catequesis americana LifeTeen ya se aplica en 140 parroquias españolas

Sólo en 10 por ciento de los adolescentes de entre 15 y 17 años españoles son católicos practicantes, según los datos de un informe sobre jóvenes españoles de 2017
Sólo en 10 por ciento de los adolescentes de entre 15 y 17 años españoles son católicos practicantes, según los datos de un informe sobre jóvenes españoles de 2017

Según el Informe Jóvenes Españoles de 2017 de la Fundación Santa María sólo un 10% de los adolescentes (de 15 a 17 años) son católicos practicantes en España. La mayoría de las parroquias consigue que vengan niños a catequesis de Primera Comunión, pero los adolescentes ya no van a la Iglesia.

Una excepción esperanzadora se da con el método parroquial de catequesis y evangelización LifeTeen (www.lifeteen.es), en pleno crecimiento en España. Llegó en 2011 desde Estados Unidos a la parroquia del Santo Espíritu de Tarrasa; en 2017 ya estaba en 60 parroquias españolas, y hoy se aplica en unas 140. A nivel mundial, el LifeTenn se desarrolla en más de 1.800 parroquias, sobre todo en Estados Unidos. Hay, por lo tanto, más de 60 parroquias españolas que llevan tres o más años con el método y lo han ido ampliando y adaptando según sus infinitas circunstancias. 

¿Cuales son las claves del éxito de este método? LifeTeen logra que los jóvenes se sientan protagonistas y se sientan muy acogidos y escuchados. A los chicos les gusta acudir, invitan a sus amigos y se crean lazos de amistad fuerte entre ellos y los monitores.

En muchas parroquias todavía hay algunos jóvenes adultos generosos, dispuestos a ser catequistas, pero les falta mucha formación y espiritualidad; LifeTeen les aporta ambas cosas y los va convirtiendo en comunidades parroquiales de discípulos de Jesús; aprenden a crecer juntos, sirviendo a los adolescentes. 

En las parroquias hay muchos adolescentes, de 12 a 17 años, que están a punto de dejar la Iglesia. Es la edad a la que se deja. Algunos esperan a hacer la Confirmación antes de desaparecer para siempre. LifeTeen crea lazos entre ellos, con los catequistas, con la parroquia y con Dios. Muchos perseverarán hasta la edad adulta, cuando podrán empezar a servir a Dios por decisión propia

Y hay una tercera necesidad, que es la de llegar a los adolescentes alejados, quizá bautizados, pero que ya no se acercan a la parroquia. LifeTeen es divertido y "guay" y los adolescentes que acuden invitan a sus amigos; no les avergüenza hacerlo y muchos perseveran. 

Del 13 al 15 de este mes se reunieron en Montserrat más de 200 catequistas (la mayoría de entre veinte y treinta años) y unos 50 sacerdotes llegados de 10 países europeos para el Encuentro Europeo de LifeTeen. Los novatos recibieron una formación para entender el método LifeTeen y empezar a implantarlo en sus parroquias. Pero a los veteranos, con charlas y actividades distintas, se les habló poco de LifeTeen: se les habló más bien de pasión por evangelizar, por amar a los adolescentes y por crecer en santidad y en amor a Cristo. 

En casi la mitad de las parroquias de España que hacen LifeTeen ya conocen la "técnica" y el "método": ahora se trata de que ese catequista de 20 o 24 años que fue más o menos reclutado para servir en su iglesia, sea un enamorado de Dios, un verdadero discípulo a los pies de Jesús Maestro, un hermano mayor acompañante que hará falta a chavales que viven un mundo con mil amigos virtuales y pocos reales. Y en LifeTeen son los laicos entusiastas de Jesús los que contagian a otros laicos. 

Mark Berchem, fundador en los años 80 de NetMinistries, un sistema de apostolado católico que ha llegado a 2 millones de adolescentes en EEUU, estuvo en el encuentro de Montserrat y habló de cómo el catequista debe tener "corazón misionero". Recordó que "corazón no son los sentimientos", sino "el espacio profundo en nuestro interior donde tomamos decisiones". En realidad, tu corazón son tus decisiones, insistió. 

Jordi Massegú, el impulsor de LifeTeen en España, recorre el país de un extremo a otro entrenando a los catequistas y explicando cómo debe cambiar la mentalidad para que el método sea eficaz. Ha visto como LifeTeen arraigaba en parroquias de ciudad y de campo, en barrios populares o más favorecidos. 

La clave, según ha comprobado estos años, está en que haya al menos una persona "con visión, con mentalidad de nueva evangelización, que tenga clara la idea y tire del carro" y que consiga un grupo de catequistas que compartan esa visión, aunque sean solo un par.

"Si hay un pastor que acompaña a los catequistas de verdad, ya está hecho lo más importante. En realidad, los materiales para impartir, los juegos y dinámicas, las charlas... todo eso, ya lo entregamos nosotros desde LifeTeen. Lo importante es que haya ese equipo que lo aplique. El sacerdote hará más de cura, es decir, podrá acompañar, rezar, escuchar, porque otras tareas las hará el equipo", explica Massegú.