domingo 05.04.2020
UNIDOS CONTRA EL COVID-19

Solidaridad y talento al servicio de la sociedad

La concejala de Sanidad de Benetússer (Valencia), Aroa Juan (i), trabaja junto a otras voluntarias en las dependencias del ayuntamiento confeccionando mascarillas con material facilitado por el Hospital Peset de València (EFE/Kai Försterling)
La concejala de Sanidad de Benetússer (Valencia), Aroa Juan (i), trabaja junto a otras voluntarias en las dependencias del ayuntamiento confeccionando mascarillas con material facilitado por el Hospital Peset de València (EFE/Kai Försterling)

En esta crisis sanitaria que amenaza nuestras vidas y nuestro futuro, el país entero está manos a la obra. Miles de voluntarios se han puesto al servicio de Cáritas y la Cruz Roja, los hoteles se ofrecen para albergar a los sanitarios, hay cientos de donaciones de todo tipo, tanto de particulares anónimos como de celebridades, comerciantes, hosteleros, pequeñas y grandes empresas. Hay iniciativas que parecen curiosas, como la de los viticultores gallegos que ceden sus atomizadores para desinfectar  y que ya se está poniendo en práctica (y funciona) o la de ingenieros de todo el país fans de las impresoras 3D, que están resultando muy útiles. Las impresoras 3D echan humo produciendo máscarillas, pantallas faciales y los tan necesarios respiradores a bajo coste... generosidad, ingenio,emprendimiento, solidaridad. Una sociedad con un enorme sentimiento de comunidad.

 

Asturias prepara un proyecto para reciclar desde cien mil hasta un millón de mascarillas al día para el personal sanitario en caso de disponer de suficiente personal y material en el que actualmente se está testando el protocolo de desinfección para posteriormente, en caso de ser viable, iniciar su aplicación masiva.

El equipo, coordinado por la Consejería de Ciencia, Innovación y Universidad, está formado por la empresa Bioquochem, el Grupo Masaveu, la Universidad de Oviedo, la Guardia Civil y el Ejército y cuenta con el visto bueno del Servicio de Salud del Principado (Sespa).

Todo el material necesario para el arranque del proyecto ha sido donado, y ahora la prioridad se centra en testar que el protocolo de desinfección funciona sin dañar las mascarillas, sus fibras o sus tamaños de poro, críticos en la protección. 

Este proceso será realizado en el centro tecnológico Idonial, en distintos laboratorios de la Universidad de Oviedo, y por un equipo de voluntarios especializados coordinados desde la gerencia de la institución académica.

En este procedimiento de testado se realizarán análisis de varios parámetros en cinco fases que pasan por la desinfección, a través de tres procesos (químico, térmico y por tiempo de vida del virus); el lavado mediante un sistemas de bidones; el secado con aporte de calor (utilizando cañones de aire caliente podría lograrse una segunda desinfección.

Posteriormente se procedería al empaquetado de las mascarillas en bloques de un mínimo de veinte unidades que se deberían almacenar varios días antes de su uso para asegurar un tercer método de desinfección y la comprobación de calidad para tener certeza de la ausencia de virus en cada lote. 

En la producción de mascarillas recicladas, y una vez cumplidos todos los trámites, participará el Ejército, que ha instalado un hospital de campaña en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) y el primer lote será de 5.000 unidades. 

El consejero de Ciencia, Innovación y Universidad del Principado, Borja Sánchez, ha destacado la importancia de este tipo de propuestas de aplicación inmediata y pone de relieve la necesidad de sumar esfuerzos. 

“La posibilidad de disponer de este material sanitario imprescindible en la lucha contra la pandemia del nuevo coronavirus no solo se limita a nuestra comunidad sino que podríamos producir también para centros que lo necesiten de todo el país”, señala en un comunicado. 

La Consejería de Ciencia está recibiendo estos días numerosos proyectos de instituciones, empresas y particulares a través de la dirección de correo electrónico [email protected].