domingo 05.04.2020
PANDEMIA DEL CORONAVIRUS

Las residencias de mayores, abandonadas y criminalizadas

Las trabajadoras de la residencia de mayores San Carlos de Celanova (Ourense) bajaron ayer a la calle para pedir ayuda desbordadas por los contagios registrados en este centro, que con 25 positivos se ha convertido en el principal foco de infectados de la provincia y de Galicia (EFE/Brais Lorenzo)
Las trabajadoras de la residencia de mayores San Carlos de Celanova (Ourense) bajaron ayer a la calle para pedir ayuda desbordadas por los contagios registrados en este centro, que con 25 positivos se ha convertido en el principal foco de infectados de la provincia y de Galicia (EFE/Brais Lorenzo)

La Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales ha pedido que no se criminalice a los profesionales de las residencias de mayores, que se están "dejando la piel" y trabajan sin medios ni sistemas de protección adecuados, y lamenta que las declaraciones de la ministra de Defensa, Margarita Robles, puedan poner en duda al sector.

El presidente de esta asociación, José Manuel Ramírez, ha lamentado las declaraciones de la titular de Defensa Margarita Robles en las que manifestó que el Ejército ha encontrado en algunas de sus visitas a residencias "a ancianos, a mayores, absolutamente abandonados, cuando no muertos en sus camas".

"La ministra ha hecho unas declaraciones desafortunadas y ha podido generar una criminalización de este sector, que se está comportando de manera ejemplar y que debe contar con el mismo reconocimiento que la sanidad", ha asegurado Ramírez.

Desde esta organización, se pide que no se alarme a las 400.000 personas mayores que viven residencias en España ni a sus familias. "A diario, casi 180.000 trabajadores profesionales se están dejando la piel para atender a las personas dependientes y vulnerables, hasta ahora sin ningún tipo de recursos, sin EPI (trajes de protección), sin apoyo sanitario, ni materiales".

"Las situaciones son dramáticas y vamos a pasar por un tiempo con mucho sufrimiento y dolor, pero no se puede poner en duda ni criminalizar a un sector que se está dejando la piel; de la misma manera, ese aplauso y ese reconocimiento de la población a los servicios sanitarios, debe poner en valor el trabajo de estas personas que sin ningún tipo de apoyo está haciendo un trabajo profesional serio y con mucha responsabilidad en la atención a las personas mayores". 

Por su parte, la Coordinadora de Pensionistas de Cantabria ha denunciado la falta de medios humanos y materiales en las residencias de mayores para hacer frente a la epidemia del coronavirus y ha reclamado a las autoridades que actúen ante esta situación.

Según la coordinadora, la "poca financiación" de la ley de Dependencia y "sus lagunas en materia de personal suficiente para atender a esta parte de la población", ha hecho recaer desde siempre el cuidado y la atención de los mayores residentes "en plantillas de trabajadoras cortas e insuficientes", una situación que se ha "agravado hasta extremos insospechados" con esta crisis sanitaria.

En un comunicado denuncia que los trabajadores están atendiendo a las personas acogidas en estas residencias "lo mejor que pueden", usando medios caseros propios y soportando "un enorme estrés". 

Y advierte de que "el aumento de la carga de trabajo unido a la responsabilidad por evitar contagios entre los residentes y entre estos y las trabajadoras está llevando a estas a su límite físico y emocional".

La coordinadora traslada su aplauso y su reconocimiento para el personal de las residencias. Y a las autoridades les dice que esta situación "ha de acabar y no volver nunca". 

"El voluntarismo sin los medios necesarios no es la solución para cuidar correctamente a los residentes de la tercera edad", subraya la coordinadora, que añade que no quiere alarmar pero que tampoco va a "pasar por alto la ausencia de medios humanos y materiales que aumentan los riesgos sobre una parte de la población más vulnerable y sobre las trabajadoras encargadas de su bienestar y salud".

"Estaremos vigilantes y comunicaremos a la opinión pública cualquier hecho que perjudique a los acogidos en los centros de la tercera edad y a las trabajadoras que cada día les cuidan y atienden", afirma.

Y anuncia que "cuando el virus lo permita", saldrá a la calle "para reivindicar que la atención a los mayores se merece más y mejores condiciones". EFE