jueves 6/8/20
DECLARACIÓN DE ESPERANZA FRENTE AL ODIO

Cristianismo y Justicia: "La extrema derecha secuestra la religión en su favor"

Cristianismo y Justicia aboga por una sociedad y un ser humano corresponsables del otro y de la vida en común
Cristianismo y Justicia aboga por una sociedad y un ser humano corresponsables del otro y de la vida en común

El centro de estudios Cristianismo y Justicia acaba de publicar, con motivo del año nuevo, la declaración Ha llegado el momento de forjar nuevos vínculos, en la que hace hincapié en los procesos de “desvinculación afectiva”, en la que “el individualismo posesivo invade todos los ámbitos”.

Se produce así, según la declaración del centro “una disolución de los proyectos colectivos y un desinterés total por el que afecta a todo el mundo”. Para combatirlo, Cristianismo y Justicia propone “cuidar las relaciones que nos edifican colectivamente”, con una concepción del ser humano que considere que el otro forma parte de mí. «Ante una sociedad de la desvinculación abogamos por una sociedad que nos haga corresponsables de la vida en común”.

En la publicación, Cristianismo y Justicia reconoce que en estos momentos muchos indicadores nos señalan que vayamos en dirección contraria. Confrontación, posverdad, discursos del odio, incapacidad de llegar a acuerdos, deterioro de las democracias, falta de corresponsabilidad personal y social ante la emergencia climática, aumento de las desigualdades son algunos.

El centro alerta, y ya lo ha venido haciendo en las declaraciones de los últimos años, de cómo se aprovecha de todo la extrema derecha, “secuestrando la religión en su favor” y usándolo “para difundir lecturas duales, maniqueas o integristas”.

Hoy queda claro que los problemas sociales y ecológicos están interrelacionados en sus causas y en sus consecuencias. “Son una única crisis y necesitan una transición simultánea”, dice Cristianismo y Justicia. Lamentablemente, después de la última cumbre del clima a Madrid “constatamos la incapacidad de llegar a acuerdos que hagan frente a esta emergencia con la contundencia y radicalidad necesarias”.

A pesar de todo, “la lectura que proponemos elige la esperanza” y la propuesta que nos hace Cristianismo y Justicia para hacerlo posible es cuidar de las relaciones. Una esperanza que tiene todo su sentido cuando vemos familias que voluntariamente acogen refugiados y migrantes en sus casas. Jóvenes que luchan contra la emergencia climática. O la celebración de un sínodo en el que los indígenas han tomado la palabra, entre otros.

“Las grandes dificultades”, concluye el texto, “disminuyen cuando más personas las abordamos juntas. Esta es nuestra apuesta, una apuesta que brota de nuestra esperanza”.