jueves 04.06.2020
500 AÑOS DE LABOR CARITATIVA

Las comendadoras de El Puerto de Santa María, Medalla de Oro de la ciudad

Las hermanas comendadoras del Espíritu Santo son muy queridas en el Puerto por su labor caritativa y por endulzar la vida de los vecinos con su maravillosa repostería
Las hermanas comendadoras del Espíritu Santo son muy queridas en el Puerto por su labor caritativa y por endulzar la vida de los vecinos con su maravillosa repostería

El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de El Puerto de Santa María (Cádiz) ha comenzado trámites para otorgar la Medalla de Oro de la ciudad a las hermanas comendadoras del Convento del Espíritu Santo.

Con la concesión de esta distinción, el Ayuntamiento quiere agradecer la enorme labor caritativa y solidaria que las hermanas comendadoras han realizado en El Puerto de Santa María, con una constancia digna de admirar, siendo el convento más antiguo de la ciudad, que comenzó a funcionar a finales del siglo XV. 

Para los vecinos de El Puerto y alrededores, estas monjas de clausura son sinónimo de dulzura con sus dulces artesanales vendidos a través del torno. Para otros, las hermanas que siempre están dispuestas a ayudar al más débil, bien sea con un plato de comida o con un momento compartido para que no se sientan solos. Siempre al lado de los más desfavorecidos, antes, ahora y siempre. Transmitiendo sus férreos valores a cientos de generaciones a través del Colegio del Espíritu Santo.

Estas religiosas recibieron como herencia de su padre fundador, el beato Guido de Montpellier, la práctica de las obras de misericordia y han sido sustento fundamental de El Puerto de Santa María a lo largo de su historia, cargada de buenos momentos y otros no tanto. Su torno siempre abierto para ayudar a los demás las hace merecedoras sin duda de esta distinción que sabemos que cuenta con el respaldo de hermandades, colectivos y particulares, que conocen perfectamente su grandeza y su trayectoria. 

El equipo de Gobierno precisa que se propondrá al Pleno Municipal esta concesión, el reconocimiento más alto que puede dar la ciudad, para devolverles aunque sea simbólicamente el sentimiento de orgullo y de agradecimiento que sentimos los portuenses al contar con ellas en El Puerto.