lunes 01.06.2020
LA CEE ENTREGA SEIS MILLONES A CÁRITAS

La ingente labor de la Iglesia, slienciada por los medios de comunicación

Dos personas sin hogar descansan en un banco en Errenteria (Gipuzkoa) en la quinta semana de confinamiento por la alerta sanitaria (EFE/Javier Etxezarreta)
Dos personas sin hogar descansan en un banco en Errenteria (Gipuzkoa) en la quinta semana de confinamiento por la alerta sanitaria (EFE/Javier Etxezarreta)

El cardenal y arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, aseguró ayer en una entrevista en la Cope al respecto del papel de la Iglesia en la pandemia, que la institución cumple el principio evangélico según el cual "que la mano izquierda no vea lo que hace la derecha. No nos gusta hacer mucha propaganda, vamos trabajando en silencio, pero cuantísimas cosas se han hecho".

"Cáritas es la gran asociación de la Iglesia, es la misma Iglesia católica, es la mano de la caridad de la Iglesia. La caridad de la Iglesia organizada es Caritas. Y Cáritas está en todas las parroquias y en todos los lugares desviviéndose. Y cuantísima gente se ha entregado a Cáritas estos días diciéndole aquí estamos nosotros para ayudar con tiempo, con personas, donde nos necesiten, voluntarios, y con dinero", ha señalado el presidente de la Conferencia Episcopal Española.

En este sentido, Omella ha explicado que se han "triplicado" las peticiones de ayuda, pero, a la vez, "Cáritas está recibiendo mucho dinero de la gente que quiere compartir solidariamente".  Además, la CEE "le ha entregado seis millones de euros para que Cáritas de todas las diócesis se lo repartan" a fin de "atender a los pobres en estos momentos".

Además, la Iglesia como institución ha prestado locales para atender a las necesidades de la gente, entre ellos seminarios para que se puedan poner camas de hospitales, o las casas de ejercicios, que han ofrecido a los médicos y enfermeras. "En Barcelona hemos puesto a disposición cuatro iglesias por si las necesitaban para poder poner camas", ha dicho Omella. También ha organizado teléfonos como los "de la esperanza" para prestar apoyo psicológico o espiritual a las personas que sufren esta situación, o a través de streaming. Además, como no se pueden oficiar funerales con presencia de público, todos los domingos nombran en la Eucaristía a las personas fallecidas durante la semana, lo que reconforta a sus familiares cuando ven el nombre del finado en la televisión.

"La Iglesia está haciendo una labor ingente, lo que pasa que no sale en los medios de comunicación. No importa tampoco eso porque lo que a nosotros nos importa es hacer el bien y amar a la gente", recordó.

Por otra parte, el cardenal Omella contó que ha vivido esta Semana Santa con un "sentimiento agridulce" debido a las medidas de confinamiento. En su caso, ha celebrado la liturgia en la catedral a puerta cerrada, aunque se ha televisado a través de la 8 Televisión, por lo que la ha visto "no solamente Barcelona, sino mucha gente de Cataluña y de fuera". Del mismo modo, se ha retransmitido a través de la radio y de YouTube.

"Sintiendo que de alguna manera el pueblo cirstiano no estaba allí presente. Lo teníamos virtualmente y en espíritu, pero realmente no estaba allí. Siempre te da un poco de dolor y de tristeza, pero te hacía creer en esa espiritualidad de saber que estás acompañado por el pueblo", ha confesado el arzobispo de Barcelona sobre su impresión de cómo ha vivido esta Semana Santa.

El presidente de la CEE ha dicho que "no tiene noticia" de las Misas canceladas por la Policía por celebrarse en alguna terraza, pero ha explicado que cuando recibieron el decreto de confinamiento del Gobierno, a pesar de que no hablaba de las Iglesias, los obispos eliminaron la obligación de acudir a Misa. "Tendríamos que respetar eso. Lo importante es no salir de casa", ha insistido.