jueves 26/11/20
XIV JORNADAS DE LA COMISIÓN EPISCOPAL

La Iglesia quiere poner su patrimonio al servicio de la España vaciada

Iglesia en ruinas del convento de San Agustín en Belchite
Iglesia en ruinas del convento de San Agustín en Belchite

La Iglesia se pregunta qué hacer con su patrimonio, tanto material como inmaterial, para ponerlo al servicio de la España vaciada, y se ha puesto manos a la obra. Con la idea de estudiar el fenómeno y buscar soluciones, la Comisión Episcopal para el Patrimonio Cultural dedicará su jornada anual de estudio e información Patrimonio Cultural de la Iglesia y Marco Legislativo Estatal y Autonómico, que se celebrará el Aulario Papa Francisco de Madrid los días 11 y 12 de este mes, al patrimonio cultural de la Iglesia en la España vaciada. Y este año, por primera vez, ha decido descentralizar este tipo de encuentros y organizar una segunda jornada sobre el mismo tema en Barbastro del 22 al 25 de junio .El grave problema de los pueblos moribundos bien lo merece.

En las jornadas de Madrid se analizarán y buscarán soluciones al fenómeno de la despoblación y su impacto en el patrimonio cultural que afecta, no solo al mundo rural, sino también a los cascos urbanos históricos, monasterios, o museos poco visitados. Estas jornadas, de perfil técnico, buscan soluciones desde dentro de la Iglesia y están destinadas sobre todo a los delegados y directores de Patrimonio Cultural en las diócesis; delegados de los obispos en las Comisiones Mixtas; directores de museos y archivos; ecónomos y abogados de las diócesis; deanes o presidentes de Cabildos; arquitectos; y profesores de Derecho Canónico, de Derecho Eclesiástico del Estado y de Derecho Administrativo. También están abiertas a los responsables de la administración estatal y autónoma de los bienes culturales, así como cuantos estén interesados en el tema.

Algunos de los temas a tratar serán el análisis de la situación, el impacto de la despoblación en el Patrimonio de la Iglesia, la importancia del seguro en los edificios vacíos y las ayudas de la Unión Europea. Habrá una mesa redonda en la que se expondrán diversas experiencias sobre cómo gestionar el Patrimonio ante este fenómeno en vistas a su mantenimiento y a la promoción de las zonas deshabitadas. Entre los participantes estarán Julio Vinuesa, catedrático emérito de Geografía Humana de la Universidad Autónoma de Madrid, que pondrá en común sus reflexiones sobre la despoblación, que completará, entre otros, el arquitecto diocesano de Ávila, Carlos García Palomo, con una ponencia sobre Despoblación rural y crisis en la conservación de su patrimonio cultural. Se trata de poner el patrimonio de la Iglesia al servicio de los pueblos, y de cómo aunar esfuerzos con hosteleros, restauradores, artesanos, productores, etcétera, para poner fin al sufrimiento de la España vaciada, para que sus habitantes se sientan ciudadanos de primera, aprovechando su patrimonio cultural y convirtiéndolo en fuente de riqueza.

En las segundas jornadas nacionales que se celebrarán este año, setenta delegados de todas las diócesis españolas se reunirán en Barbastro entre el 22 y el 25 de junio convocados por la Comisión Episcopal de Patrimonio Cultural de la Iglesia, que preside Juan José Asenjo, arzobispo de Sevilla.

Pablo Delclaux, director del secretariado de la Comisión, explicó durante la presentación de estas jornadas, que el obispo de Barbastro-Monzón, monseñor Ángel Pérez Pueyo, le planteó en una reciente visita en Madrid cómo sería posible poner el patrimonio eclesiástico al servicio de la España vaciada, muy extendida, para que beneficie a los habitantes de localidades de todas las diócesis no solo en el ámbito rural, también en los centros históricos, en monasterios que se vacían"...

En su opinión, "el tema y la situación son muy amplios y requieren de soluciones. En las jornadas de Barbastro se analizará la situación con objeto de buscar acciones e iniciativas y crear una red nacional para gestionar el patrimonio. El arte no debe entenderse sólo como bien material, en edificios, se hace extensivo a fiestas, costumbres populares y gastronomía, por citar aspectos concretos".

En esta línea señaló que "el patrimonio paisajístico de la Diócesis de Barbastro-Monzón es brutal, variadísimo, propio de un pequeño continente. Es posible y necesario sacar partido a las posibilidades para aprovechar la gran cantidad de personas que llegan, sobre todo en fechas concretas. La creación de rutas y packs turísticos de contenido cultural, no solo espiritual, ayudarían mucho". Al mismo tiempo indicó que "el patrimonio eclesiástico tiene finalidad litúrgica, evangelizadora y pastoral, a la vez está abierto al estudio y a la contemplación de la sociedad".

Respecto a la iniciativa Itiner-arte, que impulsa el obispo Ángel Pérez, señaló que "además de rutas del Románico hay culturales espirituales posibles, por ejemplo, caminar por Monegros, espacios para campamentos juveniles y venta de productos". Las cifras del Turismo Religioso en la comarca invitan al optimismo con 231.845 visitantes en el año 2019, aumentan las nuevas posibilidades del Turismo Familiar y las que ofrece el turismo enológico con la Ruta del Vino.

En este sentido, "se trata de interrelacionar muchas circunstancias. De entrada, hay que estudiar a quién va dirigido todo. Aquí hay una minería para explotar muchas posibilidades y conseguir que vengan familias enteras. Creo que serían beneficiosas, en conjunto, y también el patrimonio religioso que es importante. Sin necesidad de que sea Amazon, se puede vender bien. Se trata de aplicar ideas para que la gente que vive en los pueblos tenga facilidades y se repueblen".

En opinión del obispo Ángel, "el turismo religioso aumenta cada vez y llena a la gente que busca experiencias diferentes, no se trata de un simple conocimiento aséptico sino de tener vivencias. Tenemos tres ingredientes únicos, naturaleza excepcional, patrimonio artístico, nuestra gente, acogedora y próxima. Además de la gastronomía". Al mismo tiempo valoró "la descentralización de estos temas hacia diócesis diferentes".