sábado 26/9/20
CAMBIOS Y SOLIDARIDAD

Manuel Herrera, sociólogo: "Hay que actuar con generosidad para salir reforzados"

Una mujer entrega ramitas de olivo con motivo del Domingo de Ramos a los médicos que están involucrados en el tratamiento de pacientes con emergencias de Coronavirus COVID-19 en el hospital Molinette en Turín (EFE/ALESSANDRO DI MARCO)
Una mujer entrega ramitas de olivo con motivo del Domingo de Ramos a los médicos que están involucrados en el tratamiento de pacientes con emergencias de Coronavirus COVID-19 en el hospital Molinette en Turín (EFE/ALESSANDRO DI MARCO)
El coronavirus ha alterado en muy poco tiempo el modo de vida de prácticamente todas las sociedades del mundo, que esperan casi con ansiedad un remedio que les permita volver a la "normalidad", aunque probablemente sea necesario asumir que ya nada será como antes y que "estamos ante un cambio de época".

Así lo considera el catedrático de Sociología y director de Relaciones Internacionales de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) Manuel Herrera, un experto en cambios sociales que tiene claro que "no hay nada parecido a lo que ha pasado en el último mes".

Este sociólogo español, con experiencia en algunas de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos, como Johns Hopkins, California o Harvard, tiene claro que la COVID-19 ha propiciado "un cambio de época" para el mundo "que en pocas semanas ha pasado de llamarse a sí mismo sociedad postmoderna o postliberal, a ser la sociedad de la incertidumbre, de lo inesperado".

"En solo un mes hemos comprobado la fragilidad de todo lo construido y no tenemos una certeza de lo qué va a pasar, hay que asumirlo", afirma.

De hecho, no comparte las comparaciones que se hacen de esta situación "porque la humanidad no ha pasado por nada similar".

"Aunque haya quien lo compare a una guerra, la realidad es que aquí conocemos poco o nada de nuestro enemigo, no lo vemos, no sabemos dónde puede atacar y nunca nada ha llevado a un confinamiento global", prosigue.

Así, no duda de que una vez que la situación sanitaria se estabilice "habrá que redefinir, como sociedad, muchas cosas, desde los espacios de trabajo, el formato de la educación, la economía o lo que son espacios públicos y privados".

"No sé a ciencia cierta cómo serán los cambios", reconoce, "pero es seguro es que las cosas van a cambiar".

Porque, incide, "hemos pasado a ser una sociedad asustada" que ha visto "en apenas días" que "muchas cosas de nuestro estilo de vida eran frágiles" y eso "va a afectar a las políticas que a partir de ahora hagan los estados, a cómo es nuestro ocio y a nuestros derechos civiles".

"Desde hace décadas hemos ensalzado la globalización y ahora nos damos de frente contra una consecuencia sanitaria de ella, y por eso es el momento de trabajar en un remedio a la pandemia y tapar las vías de agua que cree", incide en alusión a las consecuencias económicas de la pandemia.

Pero en ese proceso "la sociedad no puede ser como la orquesta del Titanic, que tocaba mientras el barco se hundía" y "no podemos actuar desde cada país y desde las instituciones supranacionales con más improvisación y falta de coordinación".

"Será necesario actuar con coordinación y generosidad" en "lo político, lo económico, lo social y lo cultural", defiende el sociólogo: "Si lo hacemos podremos salir reforzados de una situación que va a marcar, al menos, a una generación y que va a requerir que demos lo mejor de nosotros mismos".