jueves 04.06.2020
LLAMADA A LA SOLIDARIDAD

Monseñor Osoro: "No se puede ensuciar el rostro de las residencias de ancianos"

Monseñor Osoro: "No se puede ensuciar el rostro de las residencias de ancianos"

"Hay que tener valentía para fortalecer la solidaridad, para entregar esperanza, para dar solución a las dificultades, para dar soluciones innovadoras en medio de los lutos, de los sufrimientos. Pero para eso tenemos que estar juntos". En una entrevista concedida a la revista Ecclesia, el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha realizado un llamamiento a la generosidad y a la unidad para ayudar de forma efectiva a todos los afectados por la pandemia "anteponiendo las necesidades de los demás a las personales o a las de grupo".

Monseñor Osoro, muy triste por todo el dolor que se está viviendo, ha recordado a las víctimas mortales y a sus familias, a los enfermos, a los mayores solos y a todas las personas que con dificultades económicas y también a los religiosos fallecidos o enfermos, y a las casas de vida consagrada "que lo han pasado muy mal, ha muerto mucha gente". 

Preguntado por las críticas vertidas contra las residencias de mayores, ha sido rotundo: "En las residencias ha habido cuidado y se ha pedido ayuda, pero es verdad que a veces no llegaba a tiempo. Había muchísimas llamadas y no existía el orden que ahora mismo ya tenemos todos. Pero ante la pandemia, la residencia no es un hospital, no tienes allí los medios necesarios, o el personal enfermó… En fin, yo creo que no se puede ensuciar el rostro de las residencias de ancianos. Hay aspectos muy diversos que hay que estudiar, de por qué han sucedido algunas cosas, porque es verdad que han fallecido muchos ancianos, pero no hay que culpabilizar a las residencias".

El vicepresidente de la Conferencia Episcopal agradece el esfuerzo de todos los grupos de Iglesia, "tanto religiosos, como laicos, como sacerdotes, han sido tremendamente creativos a la hora de atender directamente a la gente" durante la pandemia y ha advertido que ahora viene "otra fase más dura: gente que no tiene trabajo, gente que se ha quedado sin él, gente que no puede pagar el piso, gentes que están en unas situaciones lamentables de todo tipo, y ahí sí que estamos intentando, en Cáritas, prepararnos".

Y no se olvida de que además de la reconstrucción social también habrá que ayudar a la reconstrucción emocional del país sumido en un trauma. Monseñor Osoro recomienda "abrazar la verdad, abrazar la bondad y abrazar la belleza para tener de verdad nombre y rostro. Ese nombre y ese rostro que nos regala Jesús. Yo creo que es importante volver otra vez a las raíces, este momento nos lo está pidiendo: que nos dejemos de «cuentos», que abracemos lo que de verdad merece la pena".