lunes 01.06.2020
LOS OFICIOS SERÁN DIFERENTES

La primera misa dominical se celebrará el 17 de mayo con restricciones de aforo

Los católicos surcoreanos celebraron su primera misa dominical tras las medidas de confinamiento impuestas por el Gobierno por la pandemia el pasado día 26 de este. En la imagen, misa en la catedral de Myeongdong, en el centro de Seúl (EFE/YONHAP SOUTH KOREA OUT)
Los católicos surcoreanos celebraron su primera misa dominical tras las medidas de confinamiento impuestas por el Gobierno por la pandemia el pasado día 26 de este. En la imagen, misa en la catedral de Myeongdong, en el centro de Seúl (EFE/YONHAP SOUTH KOREA OUT)

Las iglesias abrirán el 11 de mayo con un tercio de su aforo en la fase 1 de desescalada y a partir del 25 de mayo, con el cincuenta por ciento de su capacidad, siempre y cuando no haya un retroceso en el proceso de  vuelta a la normalidad, según anunció el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras el Consejo de Ministros de ayer que aprobó el Plan de Desescalada. 

Según explicó Sánchez, la desescalada será "gradual y asimétrica" por lo que "no todas las unidades territoriales  -provincias- estarán en la misma fase a la vez" y por lo tanto las actividades permitidas no serán las mismas para toda la Península. El Gobierno estima que en dos meses, a finales de junio, la sociedad española complete la fase 3, las más avanzada, y pueda volver a "una nueva normalidad".

Formentera, en Baleares, y las islas canarias de El Hierro, La Gomera y La Graciosa, por ejemplo, entrarán en la fase 1 el próximo 4 de mayo, mientras que el resto del territorio "siempre y cuando cumplan con los requisitos impuestos por el panel integral de expertos" podrán entrar en esa fase 1 el próximo lunes 11 de mayo. Por lo tanto, las primeras misas dominicales de la península se celebrarán el 17 de mayo. 

La Conferencia Episcopal trabaja en un documento en el que se especifica cómo serán las misas de la desescalada, con medidas que se sumarán a las ya adoptadas como la comunión en la mano, aforos limitados, sin contacto físico en la paz y las iglesias sin agua bendita, y que podrían seguir las instrucciones dadas por la Iglesia alemana, como suprimir el paso del cepillo durante las ofrendas y sustituirlo por un donativo a la entrada y salida de la misa. El borrador alemán también recoge medidas como dar la comunión con guantes, establecer puertas de entrada y salida a los templos, limitar el sentido de los pasillos para la comunión, un único cantor en lugar de coro, un solo celebrante en el altar y priorizar los actos al aire libre. Incluso se plantea marcar en el suelo la distancia entre el sacerdote y el feligrés.