martes 07.04.2020
REMOVIENDO CONCIENCIAS

Monseñor Agrelo: "La información oficial sobre inmigración no es creíble ni fiable"

Monseñor Santiago Agrelo fue arzobispo de Tánger durante doce años
Monseñor Santiago Agrelo fue arzobispo de Tánger durante doce años

El arzobispo emérito de Tánger, Santiago Agrelo,denunció ayer en Burgos la desinformación que hay en la sociedad actual acerca de la inmigración y ha señalado que desde las instituciones políticas existe un propósito de "silencio informativo" sobre lo que ocurre en las fronteras.

Al respecto, ha subrayado que en las fronteras de Ceuta y Melilla no hay periodistas para informar de lo que ocurre, debido a que las autoridades no lo permiten, razón por la cual la única información que se recibe es "oficial", dada por el propio Gobierno de la zona o por las fuerzas del orden, por lo que no es "creíble" ni "fiable".

En este punto, Agrelo ha indicado que, además de una falta de información, existe un problema con el "lenguaje" que se utiliza para hablar sobre las personas inmigrantes, donde se les "criminaliza" y se les pone en relación con las mafias. El arzobispo emérito ha aseverado que estas personas son simplemente «víctimas» de las mafias, reiterando que a través de estas afirmaciones existe un "clima de rechazo" al inmigrante en lugar de tratarlos como víctimas de "injusticias humanas".

La sede de Cáritas Burgos fue el escenario, ayer, de la rueda de prensa previa a la charla-coloquio impartida por el que fuera arzobispo de Tánger durante doce años en la sala Polisón. La conferencia 'Ver para acoger. Sociedad e inmigración, organizada por Foro Iglesia Viva de Burgos, se desarrolló con el objetivo de abordar otra forma de vivir la Iglesia de Jesús, esta vez desde el ámbito de los más pobres, las personas inmigrantes y pobres.

Asimismo el ponente explicó que una persona tiene "derecho" a emigrar y a hacerlo "con seguridad», afirmando que hoy en día «ningún país» respeta este derecho. «La seguridad parece que es el criterio único en todos los discursos en política», subrayó, «regular la inmigración no equivale a impedirla».

Por otro lado, a preguntas de los medios acerca de cómo se encuentra actualmente la situación en Tánger, y cómo ha cambiado desde su llegada hace más de diez años, el arzobispo emérito ha indicado que ha empeorado «mucho». Al respecto ha explicado que cuando él llegó al país marroquí podían llevar «tranquilamente» alimentos a los más necesitados, pero que sin embargo en los últimos dos años que estuvo allí, no se podía hacer, porque se encontraban «vigilados y controlados».

En este punto, el arzobispo ha afirmado que este tipo de situaciones obliga a las personas más pobres a «echarse al mar y morir», y ha añadido que es la propia sociedad la que pone a las personas más necesitadas en esa «situación». «Es una responsabilidad para todos nosotros», indicó.

Asimismo ha afirmado que se trata de un problema de «justicia», señalando que África ha sido una «sucursal» de Europa, y que no puede seguir viviendo así. En este punto ha explicado que bastaría con que se les dejase de «explotar» y se les diese la «oportunidad» de explotar ellos sus propios recursos. «Continuamos siendo los 'negreros' que hemos sido siempre, los dueños de las vidas de otras personas», ha denunciado el arzobispo.

Por otro lado, preguntado acerca del crecimiento de movimientos políticos que están en contra de la inmigración, Agrelo ha señalado que estos en Europa están subiendo como «la espuma», debido a que en la sociedad existe una mentalidad que va en ese «camino». Razón por la cual ha reiterado la importancia de la información en este asunto.

Por último, en relación al papel que debe jugar la iglesia en el tema de la inmigración, el arzobispo emérito ha señalado que por su parte no quiere que juegue «ningún» papel. «Sueño con una Iglesia que no tenga ningún peso político, como comunidad no tenemos otro destino en este mundo que vivir la fe», defendió.

Asimismo ha señalado que hay «muchísimas» instituciones de la Iglesia que están comprometidas con los problemas de los inmigrantes, aunque ha asegurado que «echa en falta» que exista una «toma de posición de los vértices de la Iglesia». En este punto, ha recalcado que «no es lo mismo» que se pronuncie la Comisión Episcopal de Migraciones a que lo haga la Conferencia Episcopal.