sábado 10/4/21

10 años de guerra en Siria: Cáritas Española reafirma su apoyo a las víctimas

Una década de guerra, a la que se suma una grave crisis económica y los efectos de la pandemia del coronavirus, han dejado en Siria los peores datos de pobreza, inseguridad alimentaria y dependencia de la ayuda humanitaria, mientras millones de personas siguen desplazadas en el país.

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Caritas Española ha estado muy presente en el terreno desde el estallido de la crisis, aportando apoyo fraterno a Cáritas Siria y al resto de Cáritas nacionales de la región y del Este de Europa, y garantizando los derechos y las necesidades de un total 534.258 personas. Desde 2011, la guerra de Siria sigue siendo una de las crisis más complejas y prolongadas a nivel mundial, en la que, como resultado de las continuas hostilidades en áreas localizadas, son continuas la pérdida de vidas humanas, los desplazamientos masivos de población, el exilio de millones de personas hacia los países vecinos y la erosión sostenida de la resiliencia de las comunidades, tanto locales como de acogida.
El conflicto, que se ha cobrado ya la vida de más de 470.000 personas y que ha provocado una de las mayores crisis humanitarias a las que la red Cáritas viene dando respuesta en la última década, ha convulsionado toda la región y numerosos países del Este de Europa.
A fecha de hoy se estima que más de 11 millones de personas necesitan asistencia humanitaria, de los cuales 4,7 millones son personas con necesidades urgentes. Unos 6,7 millones de estos damnificados son desplazados internos.
Todo hace prever que, al menos a corto plazo, el clima bélico y la inseguridad van a continuar, sobre todo en el noroeste, con el consiguiente flujo de nuevos desplazamientos de civiles, donde los bombardeos han obligado a cientos de miles de personas a abandonar sus hogares en un intento desesperado por encontrar seguridad en esa zona de Siria.
La red Cáritas ha estado desde el principio, acompañado los efectos humanos que este drama supone para el pueblo sirio a fin de garantizar los derechos básicos y la dignidad de todos los damnificados, independientemente de su afiliación étnica o religiosa, y aportar todos sus esfuerzos a la búsqueda de la paz.
Apoyo activo de Cáritas Española
Caritas Española ha estado muy presente en el terreno desde el estallido de la crisis, aportando apoyo fraterno a Cáritas Siria y al resto de Cáritas nacionales de la región y del Este de Europa, y garantizando los derechos y las necesidades de un total 534.258 personas.
Desde 2011, y el marco de la campaña de emergencia “Cáritas con Siria”, se han financiado un total de 80 proyectos humanitarios tanto dentro del país como en aquellos otros que acogen comunidades de refugiados, como son el caso de Iraq, Líbano, Jordania, Turquía, Grecia, Albania, Serbia, Croacia, Bosnia y Herzegovina, y Macedonia.
A lo largo de estos diez años, Cáritas ha recaudado a favor de Siria entre los donantes españoles un total de 5.776.138,78 euros y ha invertido en las distintas acciones de ayuda humanitaria 8.978.095,57 euros (la diferencia de 3.201.956,79 euros ha sido aportada por Cáritas Española a partir de sus propios fondos de emergencia). Este importante esfuerzo económico ha contado con la contribución de 42 Cáritas Diocesanas de todo el país y el apoyo de instituciones privadas y Administraciones públicas, como la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo).
La intervención humanitaria de Cáritas para paliar los efectos de esta crisis ha puesto el foco en ámbitos como la ayuda alimentaria y el acceso a agua potable; el suministro de combustible para calefacción y cocina; los gastos de alojamiento y vivienda; la distribución de productos no perecederos de uso personal (higiene) y ropa infantil; asistencia médica ambulatoria y móvil, y ayuda farmacéutica; asistencia perinatal a mujeres gestantes y lactantes; apoyo psicosocial; y cobertura educativa a través de cursos de formación, becas y material escolar.
Mención especial merece, asimismo, la puesta en marcha de programas de apoyo a las comunidades locales de acogida a los refugiados sirios; los proyectos de acompañamiento a huérfanos de la guerra a través de instituciones sociales locales; las ayudas en efectivo para cubrir necesidades básicas urgentes; las actividades para el estímulo del empleo (programas “cash for work”); así como innumerables sesiones formativas y de sensibilización, junto a actividades socioculturales.
En el último año, además, se han activado planes de seguridad ante la Covid-19 y la distribución de productos de prevención.
El Papa Francisco, estrechamente involucrado con el drama sirio a través de sus continuos llamamientos al fin de los combates, ha destacado la importancia del trabajo de Caritas como la mejor manera de contribuir a la paz. Esta es la misión en la que Cáritas Española va a seguir comprometida a través del apoyo a las necesidades de todos los damnificados.

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