lunes 01.06.2020
LUCHA CONTRA LA PEDERASTIA

Australia elimina el secreto de confesión

La Iglesia australiana y el Gobierno acuerdan eliminar el secreto de confesión en casos de abusos sexuales
La Iglesia australiana y el Gobierno acuerdan eliminar el secreto de confesión en casos de abusos sexuales

La Conferencia Episcopal de Australia anunció hoy que la Fiscalía General Estatal y la Federal han acordado obligar a los sacerdotes a denunciar el abuso sexual a menores del que tengan conocimiento a través de revelaciones hechas durante las confesiones. 

En el pasado mes de septiembre, el Estado australiano de Victoria ya promulgó una ley por la que las denuncias de abuso infantil realizadas en un contexto sacramental debían trasladarse a la justicia del Estado.

Este acuerdo unifica la legislación que se había estado trabajando en el Estado de Victoria y en otros estados y se implantará a nivel nacional. El primer ministro Daniel Andrews, un laborista católico que ha encabezado el gobierno de Victoria desde 2014, dijo que esperaba que la legislación “enviara un mensaje al Vaticano” sobre el abuso infantil. 

El pasado septiembre, el arzobispo de Melbourne, Peter Comensoli, se mostraba contrario a esta ley  y dijo que “antes iría a la cárcel” que cumplir con la ley que obliga a los sacerdotes a comunicar evidencia de abuso revelado en el confesionario.

“Personalmente, conservaré el secreto”, sentenció el arzobispo Comensoli. Más adelante, explicó que “instaría a cualquiera que confesara haber abusado” a que se entregue o que admita el abuso fuera del contexto sacramental, donde el sigilo no aplica, para denunciarlo a la policía.

Por su parte, el arzobispo Mark Coleridge expresó ayer que, si bien apoya cualquier medida que sirva para proteger la integridad de los menores, no cree que acabar con el secreto de confesión para estos casos «sea útil», pues «los abusadores no buscan la confesión y no la buscarían si supieran que sus delitos serán denunciados». 

La Iglesia ha recordado a sus sacerdotes que se verán obligados a desafiar las leyes si no acatan la norma aprobada ayer para toda Australia.

En una declaración inusual, el Gobierno australiano pidió perdón formalmente perdón a las víctimas de abusos sexuales durante su infancia en octubre de 2018. Lo hizo después de que una investigación de cinco años descubriera que durante décadas gobiernos, escuelas, clubes deportivos, iglesias, organizaciones asistenciales y otras instituciones no hicieron lo suficiente por mantener a salvo a 8.000 niños y niñas abusados.

"La cuestión a la que nos enfrentamos hoy es demasiado horrible como para formularla, mucho menos responderla: ¿por qué los niños de nuestro país no fueron amados y protegidos? ¿Por qué se traicionó su confianza?", señaló el primer ministro Scott Morrison. "Aunque no podemos ser tan frívolos como para pretender tener una respuesta, debemos tener la humildad de agacharnos ante aquellos que fueron abandonados y rogarles que nos perdonen", añadió. "Es la disculpa de un país que busca con la compasión atravesar una oscuridad en la que ustedes vivieron mucho tiempo. Nada de lo que podamos hacer ahora corregirá los males infligidos a los niños de nuestro país".