lunes 30/11/20
FINANZAS ÉTICAS

El balance del Banco Vaticano asegura su compromiso con la doctrina de la Iglesia

El Instituto para las Obras de Religión (IOR), más conocido como Banco del Vaticano ha duplicado sus beneficios en 2019 hasta los 38 millones de euros
El Instituto para las Obras de Religión (IOR), más conocido como Banco del Vaticano ha duplicado sus beneficios en 2019 hasta los 38 millones de euros

El Instituto para las Obras de Religión (IOR), más conocido como Banco del Vaticano ha duplicado sus beneficios en 2019 hasta los 38 millones de euros, respecto a los 17,5 millones de 2018, un aumento que el instituto financiero atribuye a operaciones de inversión de bajo riesgo “coherentes con la ética católica aplicada a la gestión de los propios activos”.

Esta es la principal conclusión que se recoge en el informe de cuentas del balance económico de 2019 publicado  por el IOR en su página web.

Además, el IOR alcanzó al 31 de diciembre pasado depósitos por 5.100 millones de euros, una subida de casi 100 millones frente al año anterior.

Los estados financieros del IOR fueron aprobados por unanimidad el 28 de abril de 2020 por el Consejo de Superintendencia que, de acuerdo con el Estatuto, transmitió el documento a la Comisión cardenalicia destacando la solidez y la alta calidad de los datos financieros (nivel de activos y liquidez) y su conformidad con los más altos estándares internacionales.

De acuerdo con las indicaciones del Papa, también este año la Comisión de Cardenales ha deliberado sobre la distribución integral de los beneficios. En 2019, el Instituto continuó, con rigor y prudencia, proporcionando servicios financieros al Estado de la Ciudad del Vaticano y a la Iglesia Católica en todo el mundo. Además, el Instituto ha seguido esforzándose por asegurar la adhesión plena y continua a los principios y la doctrina social de la Iglesia Católica en todas sus actividades operacionales y, en particular, con carácter prioritario, en los procesos de gestión y las políticas de inversión de sus propios activos y los de sus clientes.

Los datos financieros clave de 2019 incluyen: depósitos de clientes por 5.100 millones de euros (en aumento con respecto a los 5.000 millones de euros de 2018), de los cuales 3.400 millones de euros se relacionan con activos bajo gestión y custodia de valores; 38,0 millones de euros de beneficio neto (17,5 millones de euros en 2018), resultado del proceso de inversión basado en el riesgo y coherente con la ética católica aplicada a la gestión de sus activos; 630,3 millones de euros el patrimonio al 31 de diciembre de 2019, al neto de la distribución de beneficios. Además, el Instituto mantiene un alto nivel de liquidez con un índice de cobertura de liquidez de LCR del 443% y un índice de financiación de NSFR estable del 1008%.

En 2019, el IOR siguió fortaleciendo el "equipo" de gestión del Instituto y aumentó las inversiones en tecnología de la información, incluidas las relacionadas con la entrada en el sistema de pagos europeo de la SEPA.

Desde el 2013, el Bando del Vaticano ha llevado a cabo una operación de reforma en favor de la transparencia que le ha llevado a cancelar más de 3.000 relaciones con clientes para servir solo a la Iglesia Católica y a eliminar cientos de cuentas bancarias de dudoso origen.