martes 07.04.2020
EL HÉROE DE BÉRGAMO

Fallece un sacerdote italiano por coronavirus tras ceder su respirador a un joven enfermo

El padre Giuseppe Berardelli, a bordo de su inseparable moto, era muy querido en su comunidad
El padre Giuseppe Berardelli, a bordo de su inseparable moto, era muy querido en su comunidad

El sacerdote italiano Giuseppe Berardelli de Casnigo, en la diócesis italiana de Bérgamo, la más golpeada por el COVID-19, ha muerto a los 72 años afectado por el virus después de ceder el respirador, que su comunidad parroquial le había comprado, a un joven que lo necesitaba. Un ejemplo más de la heroicidad de los sacerdotes italianos ante el coronavirus, que ya ha segado la vida de casi 60 presbíteros en toda Italia.

Berardelli había recibido un respirador, un bien que escasea, por feligreses preocupados por su salud, pero decidió dárselo a un paciente más joven que  estaba luchando por respirar debido al virus.

En un comunicado, el alcalde de Casnigo, Giuseppe Imberti, dijo de él que era una persona sencilla y directa, con una gran amabilidad y ayuda hacia todos, creyentes y no creyentes. Su saludo fue "paz y bien".

"Siempre amable y disponible para la administración pública, las asociaciones y no solo los de la parroquia, participó en todos los eventos sin ser intrusivo".

"Era querido por todos, sus antiguos feligreses todavía venían de Fiorano después de años para encontrarlo. Pero también tenía una capacidad increíble para resolver problemas económicos, para llamar a las puertas correctas en busca de ayuda".

Junto a él, han muerto otros 60 sacerdotes en toda Italia. Por todos ellos, y también por el personal sanitario fallecido en la lucha contra el coronavirus, ha rezado el Papa durante la Misa esta mañana en Santa Marta y también por el personal sanitario fallecido en la lucha contra la pandemia, durante la Misa celebrada esta mañana en Santa Marta.

«He oído que algunos médicos y sacerdotes han fallecido en los últimos días. No sé si hay enfermeras, pero seguro están infectadas, porque estaban al servicio de los enfermos. Oramos por ellos, por sus familias. Doy gracias a Dios por el ejemplo de heroicidad que nos brindan al tratar a los enfermos», dijo Francisco durante la homilía.