miércoles 1/12/21
DESCARTADOS Y ESTIGMATIZADOS

Los enfermos mentales, los últimos entre los últimos de Nigeria

Supervivientes de centros de internamiento mental relatan los encadenamientos, los abusos sexuales y las torturas que sufren miles de compatriotas
Pastor Richard Mika of Eglise Evangelique Au Service de L’Eternal often prays over people with mentally illness/disability in their houses. Goma, Democratic Republic of Congo. June 2011. Photo Robin Hammond/Panos
Niños enfermos en Goma, República Democrática del Congo (Foto Robin Hammond)
Miles de personas con problemas de salud mental viven encerradas y encadenadas en hospitales estatales, centros de rehabilitación e instalaciones religiosas  de Nigeria, donde sufren brutales abusos y malos tratos, denunció este lunes Human Rights Watch (HRW).

En un comunicado, la ONG revela que muchas de estas personas con afecciones de salud mental reales o percibidas, incluidos cientos de menores, son generalmente llevados a estos centros por familiares -tras casos de robo o de uso de drogas- o por agentes de la policía.

Una vez allí, muchos son encadenados por los tobillos, sufres abusos sexuales o torturas con látigos y objetos de hierro durante meses o años, según los testimonios de 49 víctimas repartidas en casi una treintena de centros.

"No es suficiente con allanar estos centros y clausurarlos", asegura la investigadora sobre los derechos de personas con discapacidad en HRW, Emina Cerimovic, en referencia a la reciente promesa del presidente nigeriano Muhammadu Buhari de que no "toleraría la existencia de cámaras de tortura y abusos físicos de los internos en el nombre de la rehabilitación".

"Las personas rescatadas de estas condiciones desesperadas y otros nigerianos que sufren angustia psicológica deberían tener acceso a apoyo psicosocial adecuado así como a servicios de salud mental", urge Cerimovic.

La gran mayoría de nigerianos -en un país de 190 millones de habitantes- no tiene acceso a una asistencia sanitaria adecuada, lo que junto al gran estigma en torno a las enfermedades mentales - incluida la percepción de que son causadas por espíritus malignos- hace que muchas personas estén dispuestas a aislar a sus familiares a estos supuestos centros de rehabilitación.