martes 07.04.2020
ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN

Fondo E.T.H.I.C.A. o cómo invertir respetando la doctrina social de la Iglesia

El fondo de inversión Ethica nació en 2008 a iniciativa de la Conferencia Episcopal de Francia (EFE)
El fondo de inversión Ethica nació en 2008 a iniciativa de la Conferencia Episcopal de Francia (EFE)

Allianz Global Investors (Allianz GI), una de las gestoras de activos de inversión del planeta, ha traído a España recientemente el potente fondo E.T.H.I.C.A., que invierte en renta variable de la Eurozona siguiendo los Principios de la Doctrina Social de la Iglesia. Dicho vehículo de inversión vio la luz en 2008 a iniciativa de la Conferencia Episcopal de Francia con el fin de ofrecer a las diócesis la posibilidad de seguir los Principios de la Iglesia a la hora de invertir en renta variable y desde entonces ha estado reservado a las instituciones religiosas. Con el lanzamiento de nuevas clases de acción, se facilita ahora el que todos aquellos inversores alineados con la doctrina de la Iglesia Católica puedan acceder a esta estrategia de inversión.

Desde Rerum Novarum, la encíclica del Papa León XIII publicada en 1891, hasta Laudato Si’ del Papa Francisco, la Iglesia Católica no ha cesado de reflexionar sobre el papel de las finanzas y ha construido de manera progresiva un cuerpo doctrinal sobre esta cuestión. La Doctrina Social de la Iglesia afirma que solo el desarrollo humano integral y respetuoso con la persona y con el bien común es creador de valor verdadero.

E.T.H.I.C.A. tiene como objetivo lograr un rendimiento a medio y largo plazo como resultado de una selección activa de empresas que ofrecen la mejor  combinación de cualidades éticas y financieras. El fondo ha alcanzado un tamaño cercano a los 100 millones de activos gestionados, con un desempeño destacado tanto a 1, 3 y 5 años, de acuerdo a Morningstar.fr y Citywire.

El fondo es gestionado por Christine Clet-Messadi, basándose en unos estándares éticos, representados por seis principios que son tomados en cuenta para evaluar y dar una calificación a las empresas. Entre los principios que se toman en cuenta están los derechos humanos, respeto a la vida y a la paz; el respeto a los derechos laborales fundamentales;  el desarrollo del progreso social y del empleo; la protección del medio ambiente; el cumplimiento de las normas del mercado y el cumplimiento de las normas de gobierno corporativo

"Además de respetar los principios fundamentales de los derechos humanos, las empresas en las que invertimos no deben participar en prácticas relacionadas con el aborto, los anticonceptivos que evitan la fecundación o la investigación con células madre embrionarias", explicó a la BBC Christine Clet-Messadi. La filosofía de inversión de este fondo es la de conseguir un equilibrio entre rentabilidad y la ética. Deben, pues, elegir empresas que crecen, pero que además de ser rentables se rijan por unos valores determinados. Esto hace que aproximadamente el 60% de las empresas europeas que cotizan en bolsa no sean admisibles para el fondo.

Las apuestas, la pornografía, las armas o el tabaco son sectores que por su naturaleza quedan fuera del proceso de elección de Clet-Messadi y de su equipo que además de esta lista ponen en cuarentena al alcohol.

Esto deja fuera a empresas que fabrican bombas de racimo o minas terrestres, pero también a quienes obtienen más de un 5% de sus ingresos de negocios de entretenimiento para adultos.

El equipo de gestión favorece dos perfiles de compañías y temas de largo plazo. El primer tipo son aquellas creadoras de valores consistentes, y son las “best in class” en términos de su posicionamiento ASG/ético, con una capacidad de generar retornos en el largo plazo. Generalmente son empresas que muestran una prolongada vida de su franquicia. El segundo tipo son empresas en transformación, es decir “best effort” y cuyo objetivo es convertirse en una mejor empresa dentro de un horizonte temporal de 3 años.

Los sectores más representativos en la cartera son el industrial (18%), el de servicios financieros (17,7%), seguido de consumo cíclico (13,2%) y consumo defensivo (12,2%), entro otros.

Entre las principales 10 posiciones (que representaban el 41,5% de la cartera), se encuentran Total, Unilever, SAP, Siemens, Axa, Iberdrola, BNP Paribas, Schneider electric, Enel y Air Liquide.

El fondo se lanzó en 2008 a iniciativa de la Conferencia Episcopal de Francia, para ofrecer a las diócesis la posibilidad de seguir los principios de la Iglesia a la hora de invertir sus activos y desde entonces ha estado reservado a las instituciones religiosas. Solo recientemente se ha abierto a "todos aquellos inversores alineados con la doctrina de la Iglesia católica".