jueves 6/8/20
XENOFOBIA

Preocupación de la Iglesia alemana por el auge del antisemitismo

El cardenal Reinhard Marx reclama la solidaridad de la sociedad y "un mayor coraje civil de cada uno de los individuos para modificar el país"
Policías en el cementerio judío de Halle, Alemania, el pasado 9 de octubre, tras el ataque a la sinagoga en el que murieron dos personas
Policías en el cementerio judío de Halle, Alemania, el pasado 9 de octubre, tras el ataque a la sinagoga en el que murieron dos personas

El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, cardenal Reinhard Marx, reclamó mayor solidaridad de la sociedad ante el creciente número de ataques y expresiones de antisemitismo.

"Estoy muy preocupado, porque vivo en una sociedad donde cada vez hay más blogs e ideologías de personas que no se dejan instruir, que incurren en teorías conspirativas y que rápidamente se convierten en caja de resonancia para sordas consignas antisemitas", alertó Marx.

Así lo detalló un comunicado dado a conocer el domingo por la noche en un encuentro conjunto de la Conferencia Episcopal Alemana y la Conferencia de Rabinos Ortodoxos de Alemania.

Por su parte, el presidente del Consejo Central de los Judíos en Alemania, Josef Schuster, comentó que el atentado del mes pasado contra una sinagoga en la ciudad de Halle generó inseguridad y apuntó que en Alemania hoy es posible proferir expresiones antisemitas que hace algunos años eran impensables.

Un joven alemán pertrechado con explosivos y un arma intentó sin éxito acceder a la sinagoga de la ciudad de Halle el 9 de octubre pasado. Posteriormente mató a dos personas, una transeúnte y un hombre en una tienda de kebab. El agresor fue detenido y confesó su motivación antisemita y de extrema derecha.

"Las líneas rojas se han desplazado", advirtió Schuster. A la vez, destacó que las expresiones de solidaridad también generan esperanzas.

"Lo que necesitamos es algo muy barato de obtener: Necesitamos el coraje civil de cada uno de los individuos. El coraje civil puede modificar nuestro país", indicó el presidente del Consejo Central de los Judíos en Alemania.

En Estados Unidos, el supremacista blanco Richard Holzer, de 27 años, fue detenido el pasado viernes cuando planeaba atentar con la colocación de una bomba en una sinagoga de Pueblo, en Colorado, informó este lunes la policía federal (FBI).

La detención de Holzer se produjo cuando el supremacista blanco se disponía a destruir una sinagoga en la localidad coloradina de Pueblo junto a agentes federales encubiertos que creía eran sus cómplices, por considerar al pueblo judío como "un cáncer", según la acusación.

Tras ser arrestado, Holzer supuestamente reconoció que planeaba atentar contra la sinagoga durante la noche, cuando nadie estuviera dentro, aunque al parecer matizó que en el caso de que el recinto no estuviera vacío pensaba continuar de todas maneras con el ataque empleando unas bombas que describió como "absolutamente preciosas".

Además, el supuesto terrorista planeaba también el uso de arsénico para contaminar el agua de la sinagoga Templo Emanuel, que es la segunda mayor y más antigua de Colorado.

"Quiero hacer algo que les diga que no son bienvenidos en la localidad", dijo supuestamente el supremacista a los agentes del FBI, según las autoridades.

Holzer gestionaba públicamente diversas cuentas racistas en la red social Facebook, a través de una de las cuales le contactó una integrante encubierta de la agencia federal, para luego presentarle a otros tres compañeros, también falsos supremacistas blancos.

El detenido supuestamente envió numerosos vídeos a estos cuatro agentes en los que sugería que cometería un ataque racista.

Entre ellos destaca un metraje en el que, ataviado con una mascara y un machete, pide que "los dioses" estar con él "para cumplir con lo que debo hacer".

Holzer, que se define como antiguo integrante del Ku Klux Klan transformado en un cabeza rapada del supremacismo blanco, antes de ser detenido llegó a mantener un encuentro en la localidad de Colorado Springsn cercana a Denver con los que creía sus compañeros.

En esa reunión les planteó usar cócteles molotov para quemar la sinagoga y, según el FBI, salió convencido de que los agentes le ayudarían a perpetrar su ataque antisemita.