jueves 04.06.2020
AL LADO DE LA SOCIEDAD

La Iglesia libanesa cede sus terrenos a la gente para garantizar la comida

El Papa Francisco y el cardenal maronita libanés Beshara Rai
El Papa Francisco y el cardenal maronita libanés Beshara Rai

La Iglesia libanesa pone los propios terrenos “a disposición de la sociedad”, para contribuir a levantar un país que debe afrontar la peor crisis económica y financiera de la propia historia, anunció el patriarca maronita cardenal Beshara Raï, subrayando que en el país “aumentó la desocupación”, la pobreza y la inflación llegaron a niveles “inaceptables” y la caída de la lira es “terrible”.

Para el purpurado, la agricultura hoy “es una necesidad primaria” y por esto, la Iglesia pone a disposición sus propias tierras” a los ciudadanos para que puedan explotarlas “a nivel agrícola y para garantizar la comida”, también y sobre todo porque “el Líbano importa el 70% del requerimiento alimentario”. El primado maronita por lo tanto aseguró que “en este modo llevaremos a los libaneses a sus tierras”, “limitaremos las ventas” y haciendo así, “detendremos la emigración”

Desde hace meses, el país de los cedros está atravesando una profunda crisis económica e institucional, agravada por la guerra en Siria y que aumentó con el nuevo coronavirus. Un Líbano siempre más en el caos y que preocupa cristianos, según los cuales está en acto “un complot para cambiar el rostro” de la nación. En respuesta a la crisis económica, a la cual se sumó también aquella del Covid-19. La Iglesia ya intervino en las semanas pasadas ofreciendo dos institutos religiosos para hospedar a pacientes no graves en fa de convalecencia.

El cardenal Raï también criticó una justicia que la definió como “vengadora” y no ahorró críticas a los jueces, si bien sin nombrarlos, mientras que los arrestos continúan en modo incesante. “Ciertos magistrados -subraya- emiten sus sentencias sobre la base de motivaciones políticas o por venganza”, sin ninguna atención “por la dignidad de las personas”. “Nuestro sistema democrático -pregunta- ¿se transformó en un sistema de policía y dictatorial?”.

Como conclusión, se dirigió al ciudadano que no tiene ni siquiera un representante al cual pueda dirigirse: “¿Con quién se puede lamentar un ciudadano? ¿Al propio líder político de referencia para que lo proteja? Y si no tiene un referente político, ¿debería sufrir la injusticia en silencio? ¿Qué significa-concluyó el prelado- esta justicia vengadora?”

Según el balance actualizado, el Líbano tiene 911 casos verificados del nuevo coronavirus y 26 son las víctimas. La deuda pública alcanzó el 170% del PIB y el exterior llega a 83 millardos de dólares, la desocupación está en continuo aumento, sobre todo entre los jóvenes y la moneda local está en un derrumbe constante desde hace tiempo. El 45% de la población vive en condiciones de pobreza y el 22% en una realidad de “extrema” pobreza.