jueves 26/11/20
DRAMÁTICO INFORME DE UNICEF

La tragedia de nacer en Afganistán

Niños afganos posan con las bicicletas donadas por el Gobierno japonésen la oficina de World Vision en Herat (EFE/EPA/JALIL REZAYEE)w
Niños afganos posan con las bicicletas donadas por el Gobierno japonésen la oficina de World Vision en Herat (EFE/EPA/JALIL REZAYEE)w
Nueve niños murieron o fueron mutilados cada día en Afganistán durante los primeros nueve meses de este año, en los que fallecieron 631 menores y otros 1.830 resultaron heridos, según un informe de Unicef publicado hoy y que recoge la "tragedia" de una nación sumida en cuatro décadas de conflicto.

El número de víctimas supone un aumento del 11 % respecto al mismo periodo del año anterior, de acuerdo con el segundo documento especial de este tipo publicado en Kabul por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, que difundió el primero en 2007.

"Se declaró 2018 como el peor año para los niños en Afganistán, y el número de niños muertos y heridos entre junio y septiembre de este año ya suponen el 94 % de todo el pasado 2018. Es inaceptable", denunció el representante de Unicef en Afganistán, Aboubacar Kampo, durante una rueda de prensa.

La culpa de este aumento se debe, por un lado, a un pico en los ataques suicidas y, por otra parte, a los enfrentamientos frecuentes entre tropas progubernamentales y los talibanes y otros grupos insurgentes que operan en el país asiático.

El conflicto armado ha causado la muerte de 6.500 niños y ha dejado 15.000 heridos entre 2009 y 2018.

"Miles han perdido sus derechos básicos a tener un hogar, familia, educación de calidad, atención médica, seguridad y protección, y miles han pagado el precio más alto, sus vidas", dijo  la portavoz de Unicef en Kabul, Alison Parker.

Según Parker, se trata de "una tragedia, pero una con la que podemos acabar colectivamente".

"Queremos hacer sonar la alarma, pedir a las partes en el conflicto que cumplan sus obligaciones bajo la ley humanitaria internacional (...) y dejen de atacar escuelas y centros de salud", añadió Parker.

En 2018, Naciones Unidas (ONU) verificó 162 ataques contra escuelas, hospitales y sus trabajadores.

Ese año también registró 44 incidentes en los que la ayuda humanitaria no pudo ser entregada a las comunidades más necesitadas, sobre todo debido a la guerra.

La violencia impacta de forma directa a los afganos más jóvenes, que en sus cortas vidas sólo han conocido la guerra, pero el país cuenta con problemas subyacentes como la pobreza, los desplazados internos y una falta general de servicios públicos.

Para la portavoz de Unicef, "los altos niveles de pobreza hacen a los niños más vulnerables a la violencia, al abuso, a la negligencia, a ser reclutados en grupos armados (...) y a varias formas de explotación, desde el matrimonio infantil al trabajo forzado".

La agencia de la ONU advirtió sobre la necesidad de invertir urgentemente en educación para reducir las tasas de analfabetismo, entre las más elevadas del mundo, y proporcionar escuelas para los 3,7 millones de niños en edad escolar que se estiman ausentes de las clases.

Unicef busca recaudar 323 millones de dólares para continuar sus actividades en Afganistán el año próximo, y por el momento ha conseguido el 25 % de esa cantidad.

Pero a pesar de los retos, la agencia destacó el "importante progreso" en las cifras de mortalidad de niños menores de 5 años, que se han reducido en casi un tercio desde 2008, y en el hecho de que el 96 % del país haya sido declarado libre de polio.

Unicef llamó a todas las partes a sentarse a negociar la paz en el país para garantizar la seguridad de los menores.

Por el momento, las conversaciones entre los talibanes y Estados Unidos han sido restablecidas, después de que fueran suspendidas en septiembre por el presidente estadounidense, Donald Trump, tras un ataque en Kabul en el que murió un soldado de ese país.