domingo 05.04.2020
LONDRES ABANDONA LA UNIÓN EUROPEA

Los niños refugiados no podrán entrar en el Reino Unido para reunirse con su familia

El primer ministro británico Boris Johnson ofrecerá esta noche un discurso, una hora antes de que se materialice la salida del Reino Unido UE, en el que dará la bienvenida al "amanecer de una nueva era" (EFE/EPA/ANDY RAIN)
El primer ministro británico Boris Johnson ofrecerá esta noche un discurso, una hora antes de que se materialice la salida del Reino Unido UE, en el que dará la bienvenida al "amanecer de una nueva era" (EFE/EPA/ANDY RAIN)

El presidente de la Comisión de política migratoria de la Conferencia de los obispos católicos de Inglaterra y Gales, monseñor Paul McAleenan ha manifestado su decepción ante el rechazo del gobierno a una enmienda al Proyecto de Ley de Retiro del Brexit que habría ayudado a los niños refugiados a reunirse con sus familias en Gran Bretaña. En una nota publicada por el episcopado, McAleenan dijo que el resultado ha sido enormemente decepcionante y "difícil de creer".

Se trata de una enmienda a la Ley de Inmigración que fue patrocinada por Lord Dubs, en 2016, en plena crisis migratoria europea, para ofrecer a los niños refugiados no acompañados un traslado seguro a Gran Bretaña y facilitar la reunificación con sus familiares.  La semana pasada, la Cámara de los Lores aprobó la incorporación de dicha enmienda en el Brexit, pero fue rechazada al día siguiente por la Cámara de los Comunes o Cámara Baja, por 342 votos contra 254.

El auxiliar de Westminster afirmó que todos han reconocido que una de las cosas que más ha sufrido en el largo debate del Brexit ha sido la confianza. La aprobación de dicha enmienda, según el prelado, se presentó como una oportunidad para restituir, en cierta medida, esa confianza, respetando las promesas hechas. “Ahora – enfatizó – la confianza ha vuelto a sufrir, pero lo más importante es que los niños refugiados también lo han hecho".

Además, el responsable de la pastoral de migrantes del episcopado recordó las palabras de San Juan Pablo II cuando afirmaba que una sociedad será juzgada por el modo en que trata a sus miembros más débiles. McAleenan concluyó: “Negar a los niños que huyen del conflicto la oportunidad de reunirse con sus familias, con sus padres, los principales proveedores de un sentido de seguridad que todos los niños necesitan para poder crecer con confianza y autoestima, es insensible y preocupante”.

Esta medianoche, el Reino Unido pondrá fin a 47 años de pertenencia a la Unión Europea, tres años después de que los británicos aprobaran la salida en un referéndum. Han sido años de negociaciones, debates parlamentarios interminables y votaciones de madrugada que han dividido al país. Este miércole, Bruselas aprobaba el trámite final para la salida del Reino Unido en una sesión emotiva y que finalizó con los eurodiputados cogidos de la mano despidiéndose en un día para la historia.

Pero las cosas no cambiarán del día a la noche para británicos y europeos. A partir de mañana no será necesario el pasaporte para cruzar la frontera, ni se expulsará a todos los estudiantes o residentes comunitarios del país. Este sábado se abre un periodo de transición de once meses que debe servir para negociar las nuevas relaciones entre Londres y Bruselas.

El primer ministro británico, el conservador Boris Johnson, ofrecerá esta noche un discurso, una hora antes de que se materialice la salida del Reino Unido de la UE, en el que dará la bienvenida al "amanecer de una nueva era". "Este es el momento en el que amanece y se levanta el telón de un nuevo acto", tiene previsto declarar Johnson en una intervención programada para las 22.00 GMT, según ha avanzado un portavoz de Downing Street, su despacho oficial. Una cuenta atrás comenzará a proyectarse en la fachada de la residencia oficial del jefe de Gobierno antes de la hora clave y los edificios oficiales del centro de Londres se teñirán de rojo, blanco y azul, los colores de la bandera británica.

Los niños refugiados no podrán entrar en el Reino Unido para reunirse con su familia