viernes 25/9/20
VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS

Amnistía denuncia las horribles torturas infligidas a refugiados por la policía croata

Grupo de migrantes rescatado por una ONG en la costa de Libia (EFE/Javier Martín
Grupo de migrantes rescatado por una ONG en la costa de Libia (EFE/Javier Martín

Cuatro horas de tortura y humillación, numerosas y graves lesiones y fracturas. Es el precio que han tenido que pagar en Croacia unos refugiados solo por intentar, en vano, llegar a la Unión Europea, en una "escalada horripilante" de violencia policial, denunció hoy Amnistía Internacional (AI).

En un comunicado, la ONG defensora de los derechos humanos insta a la UE a tomar cartas en el asunto, tras acusar, una vez más y en base a testimonios, a la policía croata de una "escalada horripilante de la violación de derechos humanos" contra inmigrantes y solicitantes de asilo.

"Un grupo de inmigrantes y solicitantes de asilo han sido atados, brutalmente pegados y torturados recientemente por agentes de policía", indica la nota.

Explica que, a pesar de haber sido inmovilizados y de haber suplicado por piedad, los inmigrantes fueron torturados y humillados durante cuatro horas, de modo que diez sufrieron graves lesiones, hasta el punto de que uno de ellos necesita ahora silla de ruedas para poder moverse.

AI asegura contar con el testimonio de seis de un total de 16 solicitantes de asilo paquistaníes y afganos que fueron capturados la noche del 26 al 27 de mayo por la policía croata, así como de los médicos que los atendieron luego en Bosnia.

El incidente ocurrió cerca de los Lagos de Plitvice, en el interior del país, mientras los refugiados trataban de atravesar el país con destino a la Europa Occidental.

"La mayoría sufrieron fracturas múltiples, lesiones de articulaciones, pulmones colapsados, cortes y contusiones, y varios fueron traumatizados. Su recuperación podría llevar meses", denuncia AI al aludir a los informes médicos.

Después de pegar de las formas más brutales a las víctimas atadas, los agentes se burlaban de sus lesiones y frotaban sus cabezas ensangrentadas con restos de comida para humillarlos, prosigue.

Esos agentes uniformados y armados entregaron luego el grupo a la policía fronteriza, que los llevó a la frontera bosnia y los expulsó del país, sin darles la oportunidad de presentar su solicitud de asilo, como estipulan las convenciones europeas e internacionales sobre esta materia.

En Bosnia, tuvieron que ser recogidos y llevados por los empleados del centro de refugiados más cercano, Miral, cerca de Velika Kladusa. Cinco de ellos no podían caminar, según la ONG.

El comunicado recuerda que ésta y muchas otras organizaciones denuncian desde hace más de tres años "devoluciones en caliente" por parte de la policía croata, con uso brutal de la violencia y humillantes maltratos contra inmigrantes que intentan entrar en Croacia.

"La Comisión Europea no puede continuar haciendo oídos sordos a las violaciones estridentes de la legislación de la UE", advierte de la organización y pide reacción.