domingo 05.04.2020
LA TRAGEDIA DEL CORONAVIRUS

Indulgencias especiales del Papa para los enfermos y para quienes los cuidan

La Unidad Militar de Emergencias (UME) desinfecta la madrileña Puerta del Sol, hoy viernes en el sexto día del estado de alarma nacional por la pandemia del coronavirus (EFE/JUANJO MARTÍN)
La Unidad Militar de Emergencias (UME) desinfecta la madrileña Puerta del Sol, hoy viernes en el sexto día del estado de alarma nacional por la pandemia del coronavirus (EFE/JUANJO MARTÍN)
El papa Francisco ha concedido indulgencias especiales a los enfermos con coronavirus, a sus familiares, al personal sanitario y a todos los que les cuidan, informó hoy la Santa Sede en un comunicado.

La Penitenciaría Apostólica ha elaborado un decreto en el que se conceden indulgencias especiales a los fieles en la actual situación de pandemia, que en Italia ha causado más de 3.400 fallecidos y más de 41.000 contagios totales.

El documento establece la indulgencia plenaria para "los fieles afectados por el coronavirus, sometidos a cuarentena por orden de la autoridad de salud en los hospitales o en sus propios hogares si, con un alma separada de cualquier pecado, se unirán espiritualmente a la celebración de la Santa Misa", recitan el Rosario, se unen a la práctica piadosa del Vía Crucis o realizan otras formas de devoción como recitar el Credo, el Padre Nuestro y una oración a la Virgen.

Además de esto, estas personas deben tener la voluntad de cumplir con la confesión sacramental, la comunión eucarística y la oración tan pronto como les sea posible.

Se les otorgan también indulgencias especiales bajo las mismas condiciones a los familiares, a los trabajadores sanitarios y a todos los que, "exponiéndose al riesgo de contagio", ayudan a los enfermos.

La Penitenciaría Apostólica indica que concede la indulgencia también a aquellos fieles que rezan "para pedir el cese de esta pandemia, el alivio de los que sufren y la salvación eterna de los fallecidos".

Además, la Iglesia católica reza por aquellos que no pueden recibir la unción de enfermos y concede la indulgencia plenaria en el momento de la muerte, siempre y cuando se haya recitado habitualmente algunas oraciones durante la vida, indica el decreto.

Para alcanzar estas indulgencias, la Penitenciaría Apostólica recomienda el uso del crucifijo o la cruz.

El papa Francisco ha expresado en varias ocasiones en los últimos días su cercanía con los enfermos de coronavirus y este viernes durante la homilía de la misa en Santa Marta citó el Catecismo y la "contrición" que perdona los pecados mientras la persona espera poder confesarse.

"Tú mismo puedes acercarte, como nos enseña el Catecismo, al perdón de Dios sin tener un sacerdote a mano. Piensa en ello: es la hora, este es el momento adecuado, el momento oportuno. Un acto de dolor bien hecho, y así nuestra alma se volverá blanca como la nieve", ha dicho.