jueves 04.06.2020
"LA MISIÓN ES UN DON DEL ESPÍRITU"

El Papa critica los sistemas eclesiásticos absorbidos por la autopromoción

Vista del mural titulado 'Papa Francisco mendigo' del artista pop y activista aleXsandro Palombo, en la plaza Piazza San Gioachimo en Milán. El mural forma parte de la serie Cáritas, que denuncia la probreza causada por la pandemia del Covid-19 (EFE / EPA / BALTI TOUATI MOURAD)
Vista del mural titulado 'Papa Francisco mendigo' del artista pop y activista aleXsandro Palombo, en la plaza Piazza San Gioachimo en Milán. El mural forma parte de la serie Cáritas, que denuncia la probreza causada por la pandemia del Covid-19 (EFE / EPA / BALTI TOUATI MOURAD)

El anuncio del Evangelio es "otra cosa con respecto a cualquier proselitismo político o cultural, psicológico o religioso". La misión es un don gratuito del Espíritu y no puede confiarse a "cursos de capacitación dedicados" ni puede confiarse a esos "sistemas eclesiásticos" que "parecen ser absorbidos por la obsesión de promocionarse a sí mismos y sus propias iniciativas", tal vez "en publicidad". Francisco vuelve a reflexionar sobre los fundamentos de la misión cristiana con un mensaje a las Obras Misionales Pontificias (OMP), que deberían haberse reunido en Roma para la asamblea general anual, pospuesta debido a la pandemia.

Francisco recuerda que el "rasgo genético más íntimo" de la misión de la Iglesia es "ser obra del Espíritu Santo y no una consecuencia de nuestras reflexiones e intenciones". Recibir la alegría del Espíritu "es una gracia" y es "la única fuerza que podemos tener para predicar el Evangelio". La salvación "no es la consecuencia de nuestras iniciativas misioneras, ni de nuestros discursos sobre la encarnación de la Palabra" sino que "solo puede suceder a través de la mirada del encuentro con él, que nos llama" y, por lo tanto, puede ser la consecuencia y la reverberación de Alegría y gratitud. Anuncia el Evangelio quien da testimonio de la obra de Otro.

Tomándolos de la exhortación Evangelii gaudium, Francisco describe los rasgos distintivos de la misión. En primer lugar, el atractivo: la Iglesia crece en el mundo por atracción y no por proselitismo, y "si se sigue a Jesús feliz de sentirse atraído por él, los otros lo notarán". Y pueden sorprenderse". Otras características son la gratitud y la gratuidad, porque "el fervor misionero nunca se puede obtener como resultado del razonamiento o el cálculo", o porque hay una obligación en este sentido, pero es "un reflejo de la gratitud". Luego está la humildad, porque si la felicidad y la salvación "no son nuestra posesión" o una meta alcanzada por nuestros méritos, el Evangelio "solo puede anunciarse con humildad", sin arrogancia. Aún así, existe la característica de facilitar, no complicar: la misión auténtica no agrega "cargas inútiles" a las vidas ya fatigadas de las personas, ni impone "caminos de entrenamiento sofisticados y laboriosos para disfrutar lo que el Señor dona con facilidad". Otras dos características distintivas son la proximidad a la vida "en acción", porque la misión llega a las personas "allí donde están y como están"; el "sensus fidei" del pueblo de Dios y la preferencia por los pequeños y los pobres, que "no es una opción opcional para la Iglesia".

El Papa critica los sistemas eclesiásticos absorbidos por la autopromoción