sábado. 24.09.2022
TERCERA JORNADA MUNDIAL DE LOS POBRES

La plaza de San Pedro, un hospital para indigentes

La iniciativa del Papa crece este año apoyada por numerosos especialistas que atenderán los problemas de salud de cientos de personas de manera gratuita
ambulatorio vaticano
El ambulatorio vaticano está situado en el margen izquierdo de la Plaza de San Pedro (Vatican news)
La plaza de San Pedro volverá a ser durante toda la semana un ambulatorio para dar asistencia a las personas sin hogar y a las más necesitadas, con ocasión de la Tercera Jornada Mundial de los Pobres instituida por el papa Francisco.

Para esta jornada que el Papa pensó para dar "un signo de atención e inclusión a las personas que viven diariamente al margen de la sociedad" se organizarán diversas iniciativas y entre ellas destacan el ambulatorio médico y la Misa del 17 en la basílica y almuerzo de Francisco con los pobres en el aula Pablo VI.

Durante toda esta semana, se han instalado en uno de los laterales de la plaza unos módulos prefabricados donde se realizarán consultas médicas, tratamientos y análisis clínicos totalmente gratuitos para todas las personas indigentes que normalmente tendrían enormes dificultades para acceder a este tipo de servicio.

Además, gracias al apoyo de importantes organizaciones de salud y hospitales, explican desde el Vaticano, esta vez se han incrementado las especialidades médicas disponibles que serán: medicina general, cardiología, diabetes, dermatología, reumatología, enfermedades infecciosas, ginecología, oftalmología, podología, vacunación contra la gripe y ecografías.

El año pasado se asistió en una semana a más de 3.000 personas y de cada diez personas visitadas, tres eran de nacionalidad italiana y el 69 % de los que acudieron tenían entre 30 y 59 años. Asimismo un hombre fue salvado de un ataque al corazón y se detectaron muchos casos de tuberculosis y hepatitis.

El domingo, el papa celebrará la misa dedicada a los pobres, que se sentarán en las primeras filas y después almorzará con 1.500 de ellos en al Aula Pablo VI del Vaticano, que habilitará para la ocasión un gran comedor con 150 mesas.