lunes 24/1/22
SÍNODO HISTÓRICO

El sínodo aprueba ordenar sacerdotes casados en las zonas más aisladas de la Amazonía

Francisco reactivará las consultas sobre el diaconado permanente para la mujer y se estudiará un rito amazónico para las celebraciones solicitado por las comunidades locales
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El papa Francisco oficia la misa de clausura del Sínodo sobre el Amazonas en la Basílica de San Pablo del Vaticano (EFE/ Giuseppe Lami)

El Sínodo sobre la Amazonía aprobó este sábado 26 la propuesta de poder ordenar sacerdotes a hombres casados en las zonas más aisladas de esta región, una iniciativa incluida en el documento final que fue votado hoy por los obispos y que ha sido uno de los temas más controvertidos en estas tres semanas de debate.

"Proponemos (...) ordenar sacerdotes a hombres idóneos y reconocidos de la comunidad que tengan un diaconado fecundo y reciban una formación adecuada para el presbiterado, pudiendo tener familia legítimamente constituida y estable", se lee en el punto 111 del documento, que consiguió 128 votos a favor y 41 en contra.

Según las normas del Sínodo, cada uno de los puntos del documento final - fruto de las peticiones y debates de estos días- para ser aprobado necesitaba el voto a favor de los dos tercios de los obispos presentes, que hoy era 120.

Los 120 puntos del documento final fueron aprobados por los dos tercios de los obispos, pero el relativo a los curas casados fue el que registró un resultado más ajustado y el que recibió más votos en contra, 41.

El documento final pasó ahora al papa Francisco, quien como anunció hoy elaborará un documento, una exhortación apostólica postsinodal, sobre los temas abordados y se verá su decisión sobre la propuesta de los llamados "viri probati", los hombres de probada fe que, a pesar de estar casados, podrían ser sacerdotes.

La posible ordenación de hombres casados, y por tanto la suspensión del celibato, es uno de los puntos que más han criticado algunos obispos o cardenales como el ex prefecto de la Doctrina de la Fe el cardenal Gerhard Muller o el prefecto de la Congregación para el Culto Divino, Robert Sarah.

En este punto también se pidió llevar la propuesta de la ordenación de casados a un debate universal.

El documento final argumenta en su punto 111 que "muchas de las comunidades eclesiales del territorio amazónico tienen enormes dificultades para acceder a la Eucaristía. En ocasiones pasan no solo meses, sino incluso años para que un sacerdote la celebre o realice un sacramento de reconciliación o la unción de enfermos".

También en el punto 104 se argumenta que es urgente la promoción y formación del "diaconado permanente" para estas zonas, es decir el laico que puede bautizar, bendecir matrimonios, asistir a los enfermos, celebrar la liturgia de la Palabra, predicar y evangelizar, pero no celebrar misa.

Asimismo, se aprobó la petición de que las mujeres puedan ejercer nuevos ministerios, como el de poder leer las Escrituras o ayudar en la misa y distribuir la comunión, y poder "ser escuchados" sobre la posibilidad de la ordenación de las diaconisas.

Los obispos aprobaron "revisar el documento de San Pablo VI 'Ministeria quedam' para que también las mujeres, adecuadamente formadas y preparadas puedan recibir los ministerios del Lectorado y el Acolitado entre otros a ser desarrollados".

En el documento se explica que, aunque en muchas consultas se solicitó el diaconado permanente para la mujer y el tema estuvo muy presente, ya el papa encargó a una comisión un estudio en 2016 que llego a un resultado parcial y, por tanto, propone poder "compartir experiencias y reflexiones con la comisión y esperamos sus resultados".

Este punto también fue uno de los más discutidos, con 137 votos a favor y 30 en contra.

Al respecto, en su discurso de clausura el papa Francisco anunció que reactivará esta comisión, después del "desafío" lanzado en el Sínodo con la dotación de más personal para que sigan estudiando cuál fue el papel o si existieron las llamadas diaconisas en los primeros años del cristianismo.

El texto también analiza y denuncia la situación de la Amazonía y de sus poblaciones originarias y se afirma que "la Iglesia se compromete a ser aliada de los pueblos amazónicos para denunciar los atentados contra la vida de las comunidades indígenas, los proyectos que afectan al medio ambiente, la falta de demarcación de sus territorios, así como el modelo económico de desarrollo depredador".

También se aprobó otro de los puntos más polémicos, el de estudiar un rito amazónico en las celebraciones para dar "una respuesta a la petición de las comunidades" y en el que se valore "la cosmovisión, las tradiciones, los símbolos y los ritos originarios que incluyan dimensiones trascendentes, comunitarias y ecológicas". 

 

El interés y la promoción de los derechos humanos no es opcional para los cristianos

 

Aunque la atención mediática del Sínodo sobre la Amazonía se ha centrado en la propuesta de poder ordenar sacerdotes a hombres casados en las zonas más aisladas de esta región, el documento final contiene numerosas propuestas de la zona y de los pueblos indígenas.

Estas son algunas de las propuestas y posiciones de la Iglesia incluidas en el Documento final de este Sínodo.

- Ante la situación apremiante del planeta y de la Amazonía, la ecología integral no es un camino más que la Iglesia puede elegir de cara al futuro en este territorio; es el único camino posible, pues no hay otra senda viable para salvar la región. La depredación del territorio viene acompañada del derramamiento de sangre inocente y de la criminalización de los defensores de la Amazonía.

- La Iglesia (...) anima a la comunidad internacional a disponer nuevos recursos económicos para su protección y la promoción de un modelo de desarrollo justo y solidario, con el protagonismo y la participación directa de las comunidades locales y de los pueblos originarios en todas las fases.

- Resulta escandaloso que se criminalice a los líderes e incluso a las comunidades por el sólo hecho de reclamar sus mismos derechos.

- Para los cristianos, el interés y preocupación por la promoción y respeto de los derechos humanos, tanto individuales como colectivos, no es opcional.

- Proponemos definir el pecado ecológico como una acción u omisión contra Dios, contra el prójimo, la comunidad y el ambiente. Es un pecado contra las futuras generaciones y se manifiesta en actos y hábitos de contaminación y destrucción de la armonía del ambiente, transgresiones contra los principios de interdependencia y la ruptura de las redes de solidaridad entre las criaturas.

- También proponemos crear ministerios especiales para el cuidado de la "casa común" y la promoción de la ecología integral a nivel parroquial y en cada jurisdicción eclesiástica.

- Como manera de reparar la deuda ecológica que tienen los países con la Amazonía, proponemos la creación de un fondo mundial para cubrir parte de los presupuestos de las comunidades presentes en la Amazonía que promueven su desarrollo integral y autosostenible y así también protegerlas del ansia depredadora de querer extraer sus recursos naturales por parte de las empresas nacionales y multinacionales.

- Adoptar hábitos responsables que respeten y valoren a los pueblos del Amazonas, sus tradiciones y sabiduría, protegiendo la tierra y cambiando nuestra cultura de consumo excesivo, la producción de residuos sólidos, estimulando la reutilización y el reciclaje.

- Proponemos que sea establecida una Universidad Católica Amazónica basada en la investigación interdisciplinaria (incluyendo estudios de campo), en la inculturación y en el diálogo intercultural.

- El nuevo organismo de la Iglesia en la Amazonía debe constituir una comisión competente para estudiar y dialogar, según usos y costumbres de los pueblos ancestrales, la elaboración de un rito amazónico, que exprese el patrimonio litúrgico, teológico, disciplinario y espiritual amazónico. 

 

 

 

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