sábado 12/6/21
El Informe Global sobre la Educación Católica 2021

Las escuelas y universidades católicas suman 68 millones de alumnos en todo el mundo

El pluralismo educativo, la pobreza en el aprendizaje y el derecho a la educación, es el tema del Informe Global sobre la Educación Católica 2021, que destaca que, durante las últimas cuatro décadas, la matrícula en las escuelas católicas ha crecido con especial rapidez en el continente africano, que ahora representa el 55,3% de todos los estudiantes de las escuelas primarias católicas en el mundo

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La Conferencia de Provinciales en América Latina y El Caribe (CPAL), de la Compañía de Jesús, ha dado a conocer el Informe Mundial sobre la Educación Católica 2021. El Informe es producto de una serie de publicaciones que forman parte de la Iniciativa de Investigación Global de Educación Católica (CEGRI) de la Oficina Internacional de la Educación Católica (OICE). Cada año, el informe proporciona un análisis de las principales tendencias que afectan a las escuelas y universidades católicas. Además, el informe está elaborado por un equipo de voluntarios y está copatrocinado por las cuatro organizaciones que representan la educación católica a nivel internacional: OIEC para escuelas, IFCU para universidades, OAMEC para ex alumnos y UMEC-WUCT para maestros.

El tema del Informe Mundial sobre la Educación Católica 2021 es el pluralismo educativo, la pobreza en el aprendizaje y el derecho a la educación. Uno de los primeros puntos que destaca el Informe es que, durante las últimas cuatro décadas, la matrícula en las escuelas católicas ha crecido con especial rapidez en el continente africano, que ahora representa el 55,3% de todos los estudiantes de las escuelas primarias católicas en el mundo. A nivel mundial, según la clasificación de países del Banco Mundial, siete de cada diez estudiantes de escuelas primarias católicas viven en países de ingresos bajos y medianos bajos (40,9% en países de ingresos bajos y 29,7% en países de ingresos medios bajos). Por el contrario, las instituciones católicas de educación superior siguen concentradas en países de ingresos medios altos y altos, como es el caso de otras universidades.

Otro aspecto que resalta el Informe es que, la Iglesia Católica está respondiendo a la creciente demanda de educación en el sur global. En el África subsahariana, el 11,0% de todos los estudiantes de primaria están en una escuela católica. En los países de bajos ingresos, la proporción es del 13,7%. El hecho de que las escuelas primarias católicas atiendan proporcionalmente a más estudiantes en países de bajos ingresos es una buena noticia para la misión de la Iglesia de servir a los pobres. Sin embargo, en los países de ingresos bajos y medianos, el 53% de todos los niños de 10 años no pueden entender un texto apropiado para su edad, por lo que se necesitan esfuerzos en las escuelas católicas, así como en otras escuelas, para mejorar los resultados del aprendizaje.

Asimismo, el Informe enfatiza que, las escuelas y universidades católicas tienen como objetivo educar hacia el humanismo fraterno. En este sentido, responden al llamado del Papa Francisco para un Pacto Mundial sobre Educación y buscan ubicar sus proyectos en una cultura de diálogo y en el espíritu de la aldea de la educación. Sin embargo, hoy en día, su capacidad para seguir respondiendo a las aspiraciones de estudiantes y padres se ve amenazada por la pandemia de la covid-19, especialmente en países donde no reciben apoyo del estado. En Estados Unidos, la pandemia ha provocado la mayor reducción en la matrícula en las escuelas católicas en cerca de 50 años.

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