domingo 05.04.2020
PERIODISMO Y PROPAGANDA

Las crónicas anticlericales de Manuel Viejo

Las crónicas anticlericales de Manuel Viejo

"Un enviado de Dios en la Tierra llegó a un acuerdo con la señora Mercedes González el día de los enamorados de 1995". Así comienza una noticia firmada por Manuel Viejo en el diario El País de este domingo 23  titulada Las hermanas Ramírez vencen a la Iglesia, una noticia incompleta, sin contrastar, en la que solo se le da voz a una parte, y en la que no solo se silencia la otra parte involucrada en los "hechos", sino que también se la ridiculiza. Éste un ejemplo de libro de una información sinsentido, donde se tratan los hechos de una manera injusta y dañina para el debate público.

No existen medios de comunicación neutrales. Cualquiera lo sabe. Los medios están marcados por su línea editorial, pero todos los medios saben muy bien dónde termina su legítimo derecho a informar según su sesgo ideológico y dónde empieza el sensacionalismo, el faltar a la verdad publicando informaciones sin contrastar y tomando posiciones hiperpartidistas con el fin de dañar, en este caso, a una institución como la Iglesia.

Empezar una información ridiculizando no es periodismo, señor Viejo, es propaganda, y en este país queremos estar informados, no adoctrinados. Tratar al lector y al ciudadano como un mero consumidor de noticias es una falta de respeto, y publicaciones como esta tienen poco que ver con la independencia, la calidad y la defensa de la democracia pluralista con las que se define el diario donde usted escribe.

Manuel Viejo resucita el viejo anticlericalismo, cuando se combatía a la Iglesia por su apoyo a los regímenes absolutistas en el siglo XIX. 

Una Iglesia comprometida con la democracia y el Estado de derecho como la de hoy no merece estos ataques que intentan lesionar los mismos cimientos de la institución.