domingo 1/8/21

La verdad inquebrantable

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Avisaba monseñor Santiago Agrelo al finalizar el Sínodo de la Amazonía: “Ha comenzado la gran ofensiva contra el Papa Francisco. Lo odian los papistas de siempre, lo ningunean los iluminados de siempre, lo desprecian todos los poseedores de la verdad… Todos lo quisiéramos a nuestro servicio, y él se empeña en estar al servicio del evangelio, de los pobres, de Jesús”. La campaña de desprestigio contra el Santo Padre comenzó el mismo día de su proclamación como Obispo de Roma. Una Iglesia en salida, renovar la institución desde dentro y devolverla a sus orígenes, construir una Iglesia pobre para los pobres son propuestas demasiado radicales e inasumibles por esa parte de la Iglesia ensimismada a la que el Papa tanto apela. No le escuchan, al contrario, se levantan contra él de manera implacable. Este  Papado se inició con una durísima maniobra mediática que intentaba destruir su enorme autoridad moral ante la pederastia. Se quería desacreditar al Papa y forzar su dimisión. No pudieron. Después se estigmatizó su teología, que no juzga ni condena, sino que acompaña y reconforta, tachándola de herejía. No pudieron. Como expresa monseñor Agrelo, Francisco se mantiene firme “al servicio del evangelio y de los pobres”. Y estos días, en los que se celebran sus cerca de siete años de pontificado con un congreso mundial en Barcelona, un medio digital se hace eco de los desvaríos de un sacerdote italiano, de nuevo, para atacar al Vicario de Cristo. Dice este blog que no dan crédito a lo rumores hasta que no los ven publicados, es decir, apelan a la magia de la palabra escrita, sea cual sea ésta. Y esa palabra tan valiosa para el medio viene “de una persona muy equilibrada en sus apreciaciones”: el padre dominico Giovanni Cavalcoli, el mismo que en 2016, después de la tragedia que vivió Italia, en la que perdieron la vida casi 300 personas, dijo: “Los terremotos que ha sufrido el país son consecuencia de las leyes que autorizan el matrimonio homosexual”. Los “rumores” publicados por este religioso que enarbola la idea pagana de un Dios vengativo, y de los que se hace eco el blog, cuestionan la salud mental del Santo Padre. Los enemigos del Papa ya no saben como destruirle, carecen de argumentos sólidos y apelan a lo más bajo. Tampoco podrán. Cuando la verdad aparece es imposible quebrantarla.